FÚTBOL / RACING El Racing dejó escapar ayer una inmejorable oportunidad de haber dado la sorpresa de la jornada y un paso de gigante para la salvación de la categoría. Los ferrolanos no sólo se adelantaron en el marcador a los 25 minutos de juego, sino que en los primeros compases de la segunda parte dejaron al rival con diez, tras la expulsión de Notario, y no aprovecharon un penalti -fallado por Pazolo- con lo que dejaron vivo a un Sevilla que estaba tocado desde que había encajado el primer tanto.
29 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los andaluces consiguieron la igualada, ya en el tiempo de descuento, en uno de los pocos fallos de ayer por parte de la defensa ferrolana que estuvo casi perfecta. No todo fue acierto o suerte del rival. En el debe del técnico se podría poner la escasa fortuna a la hora de hacer los cambios, tras retirar del campo a Jordi, que estaba desbordando por la banda: «No sé porque me sacó, supongo que hay otros compañeros que también están capacitados para jugar. Yo estaba bien, no pedí la sustitución». Aclaró el canario al final del choque. La única nota positiva de ayer, al margen del punto que se deba por bueno antes de que comenzara el encuentro aunque al final sabía a poco, fue que el Racing jugó mejor que el líder de la categoría. A los sevillanos sólo se les vio en los primeros veinte minutos de partido en los que llegaron arriba con cierta facilidad. Incluso estuvieron a punto de adelantarse en el marcador. A raíz del tanto del Racing, a los 25 minutos de juego, el equipo de Caparrós se quedó KO y ya no volvió a levantar cabeza. En estos últimos minutos de la primera parte, el Racing pudo anotar un segundo tanto aunque el remate de cabeza de Manel, tras un centro de Razov, lo desvió a córner notario con gran acierto. Caparrós, que vio como su equipo no funcionaba, dio entrada en la segunda parte a Míchel y Tevenet en lugar de Podestá y Fredy. Sin embargo, a los dos minutos de haberse reanudado el juego Jordi le roba un balón a Tebenet y encara al portero Notario que lo derriba. El árbitro expulsa al guardameta y pita penalti. El veterano Pazolo, que ayer volvió a hacer el capitán del equipo, fue el encargado de tirarlo, aunque su lanzamiento se fue alto. Los ferrolanos dejaban escapar en esta acción la posibilidad de haber sentenciado el encuentro. Los ferrolanos aprovecharon sus superioridad numérica y abrieron bien el campo por los extremos, con constantes entradas de Jordi y Manel, aunque rara vez encontraron rematador. Pazolo estaba ya descentrado y el norteamericano razov no tuvo su día. Así lo vio también Luis César que dio entrada a Villa en su lugar. Sin embargo, pocos minutos más tarde sorprendió a la grada al retirar del campo a Jordi para dar entrada a Emery. Una acción que dejó a los ferrolanos sin su principal baza ofensiva. La grada protestó de forma airada este cambio.