Un pichichi ferrolano

J.V. FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

FÚTBOL / RACING

27 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El ferrolano Fran Nogueira, con ocho tantos en su cuenta, es el pichichi de la plantilla racinguista y uno de los mejores artilleros de la Segunda División. Retornó a su club de siempre sin hacer ruido, como el hijo pródigo que vuelve a casa. Cuando se le pregunta si esperaba este rendimiento, el futbolista se enfada: «Es probable que los que no esperábais este rendimiento sois vosotros -dijo en referencia a los medios de comunicación- alguno está claro que no tenía mucha confianza en mí. Yo desde que regresé al Racing prometí trabajo y entrega al límite de mis fuerzas». Le costó mucho entrar en el equipo, aunque cuando Luis César le dio una oportunidad la aprovechó marcando goles. El último, que dio un punto al Racing en el Heliodoro Rodríguez, fue el más bonito, probablemente el mejor gol de la jornada: «Fue un balón que me dio Pazolo -comenta el jugador- y que yo pude controlar con el pecho y chute con la izquierda». Además de los goles, que son importantes, también quiere que se valore el trabajo que se hace arriba, ya que son los delanteros los que empiezan a defender: «Creo que tanto Pazolo como yo trabajamos a destajo». También lamenta que tuvo muy cerca el segundo tanto, el que hubiera dado la victoria: «Fue una buena jugada de Borja, yo fui a por el balón aunque lo cortó el defensa. Fue una pena, ya que hubiera supuesto el segundo gol y la victoria. En los partidos hay más de una jugada como esta. No pudo ser, el fútbol es así y la verdad es que ellos, al igual que nosotros, también pudieron marcar un segundo gol en cualquier otro lance del juego». Sobre el excelente rendimiento de Racing fuera de casa, Fran Nogueira lo tiene realmente claro: «El mal estado del terreno de juego está pasando factura a los jugadores que más juegan. El otro día jugamos en Córdoba, con muchos grados de calor, sin embargo, cuando acabas el partido ves que estás más fresco que cualquier encuentro que disputas en A Malata. El terreno de juego nos está perjudicando».