Compostela y Racing de Ferrol cierran el 2000 con el respiro de la última jornada. Un año que para los santiagueses ha estado marcado por la amenaza del descenso de categoría. Salvó la temporada 1999/2000 en el penúltimo partido. Para los departamentales, quedará en la retina de su memoria la celebración de un ascenso perseguido con fe y perseverancia franciscanas. Llegó el día de San Juan. Ambos equipos luchan ahora por asegurar su continuidad en la categoría.
22 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.El Compos arrancó con buenas sensaciones. Un empate ante el Betis y una victoria en A Malata. Pero a partir de ahí se sumió en la agonía. Fragilidad en defensa, mala racha de lesiones, muchos espacios en el centro del campo y poca llegada a la portería rival. Unos síntomas preocupantes que le han obligado a moverse en la zona de riesgo. La victoria ante el Levante le ha servido para dar caza al Getafe y alimentar su autoestima. El equipo firmó el partido diseñado y deseado por Ballesta: disciplina en la contención y máxima rentabilidad del contragolpe. El Racing de Ferrol también ha abocado una recta final esperanzadora, tras enlazar tres encuentros consecutivos sin conocer la derrota. El atrevimiento del debutante Luis César en el banquillo no ha tenido el premio merecido. Al igual que los de Ballesta, el equipo ha acusado su fragilidad defensiva y, quizás en mayor medida, su falta de pegada. El conjunto verde no va a dejar pasar de largo el mercado de invierno. De hecho, ya han debutado el delantero americano Razov, que marcó en su estreno en Gijón, y el centrocampista francés Darmon. Y está atado para el carril zurdo el argentino Garaicoechea, un futbolista muy polivalente. Por su parte, el Compos se ha visto en la necesidad de esperar a la asamblea, celebrada ayer. Las estrecheces económicas constriñen las expectativas. A pesar de los pesares, el club tiene gestiones en marcha para reforzar en este mes de diciembre, cuando menos, el centro de campo blanquiazul.