La soga aprieta en Segunda

P. A. L. FERROL

FERROL

KOPA

FÚTBOL / RACING El baile de entrenadores puede volver a empezar. La Segunda quema tantos como la Primera o más. Al comienzo de temporada, sólo continuaban el proyecto iniciado doce meses atrás Julián Rubio en el Albacete, Ortuondo en el Extremadura, Escalante en el Córdoba y Blas Ciarreta en el Eibar. Después de unas jornadas los primeros en caer fueron Crispi en el Murcia y Fernando Zambrano en el volcán del Atlético, que amenaza con volver a entrar en erupción.

28 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Dicen algunos que la ratificació por parte de la directiva es el paso previo a la destitución. Estos días ha habido varias, lo que puede augurar despidos. La junta del Lleida, con un presupuesto que supera los 700 millones, confirmó en el cargo a Julián Rubio. Los malos resultados del rival del sábado del Racing, que es antepenúltimo, llevaron a cuestionar a su técnico. Hasta que el consejero delegado del club catalán salió a aclarar que el club no piensa en su cese. El mister echa balones fuera: «No basta con el trabajo, los jugadores también han de creerse que podemos salir adelante». Y el medio Roberto Suárez le contesta: «Jugamos bien y no funciona. Tenemos que cambiar el chip y pasar a un fútbol práctico». David Amaral, técnico del Universidad de Las Palmas, es consciente de que su destitución puede estar cerca. «No sé si estaré en el banquillo el sábado contra el Eibar», explica antes de disparar: «Existen presiones externas o interesadas para meter amigos; se han sacado las cosas de madre, se ha buscado un culpable y tiran a la misma diana». La directiva del Elche, cuyo presupuesto milmillonario se traduce en un décimosexto puesto, salió a aclarar que «confía plenamente» en Felipe Mesones. «Los malos resultados se deben a la plaga de lesiones que afecta a cinco titulares», dijo el presidente de la comisión deportiva ilicitana, Antonio Coves.