FÚTBOL / RACING
05 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.«Una falta en su campo que peina Pavlicic queda en medio de un charco y encajamos el gol. A partir de entonces jugamos todo el partido en el campo del Eibar y no hubo manera». Así vio el partido Luis César. El técnico del Racing no se explicaba como, habiendo llegado veintidós veces al área, sus jugadores no habían marcado. Ante esa situación, Luis César confesó no tener «nada que achacar» a sus jugadores. E insisitió en que «salvo ante el Córdoba, cuando reconocí que había sido mejor que nosotros, no hemos sido inferiores a nadie, pero el marcador es lo que vale». Pese a que el Racing ocupa la vigésima posición tras la derrota de ayer, sigue optimista: «Algún día se meterán las ocasiones. Yo creo en este equipo, pero sé tiene que hay que ganar ya». Caso aparte ocupa la valoración del estado del terreno de juego. «Hoy más que nunca el fútbol se pudo definir como veintidós personas dando patadas a un balón», bromeó Luis César, quien considera que el partido quedó «desvirtuado» por el barrizal en que se convirtió A Malata y que hizo «imposible el juego por las bandas, obligando a hacerlo vertical». En ese sentido, criticó al árbitro: «Viene aquí a hacer sus noventa minutos de jornada laboral y se va tan contento. No me ha gustado nada. Este año no podemos esperar nada de los colegiados porque cuanto más pequeño eres, peor». El técnico del Racing aseguró que vio el Eibar en la línea de lo que «esperaba, un equipo que sabe sufrir, al que le gusta estar cerca de su portería y que no se ha descompuesto».