Los ferrolanos agobiaron en la última media hora a un poderoso Tenerife que, tras adelantarse en el marcador por un 0-2, acabó pidiendo la hora El Racing sumó la tercera derrota en casa al perder frente al Tenerife por 1-2. El equipo isleño, plagado de ex-jugadores de Primera División, demostró por qué está catalogado como uno de los «tapados» de la categoría, es decir no cuenta entre los grandes favoritos para el ascenso, juegan sin presión, aunque en verdad tiene un gran equipo.
28 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Pese a la calidad del rival, la defensa del Racing aguantó perfectamente en la primera parte. El Tenerife dio sensación de peligro, con llegadas al área, aunque Aizkorreta apenas sí tuvo que intervenir. Una de las acciones más claras de los isleños fue un posible penalti a Mista, que el colegiado no señaló, así como un ocasión de Barata a los 44 minutos de juego. El balance ofensivo de los ferrolanos fue escaso: una buena intervención de Sergio, que le quita a Pazolo un balón antes de que pudiera rematar y una falta sacada por Pablo que sale rozando el larguero. Los primeros cuarenta y cinco minutos finalizaron como empezaron con un alentador empate a cero y sin pasar grandes agobios. En la segunda mitad, Luis César decidió dar entrada a Rivera en el mediocampo en lugar de un poco inspirado Sanromán. Todo el acierto y control que había tenido el equipo en la primera parte se vino abajo a los 52 minutos: Tras un saque de esquina y varios rechaces, en los que los delanteros están más listos que los defensas, Luis García consigue enviar el balón al fondo de la red. El Racing estuvo al borde del K.O. durante diez minutos, tiempo suficiente para que el Tenerife prácticamente sentenciara el partido con un segundo gol, minuto 58. Además, pudo hacer el tercero, aunque Aizkorreta consigue desviar a corner el disparo de Barata y hay otra clara ocasión de Hugo Morales que sale rozando el palo. Tras el 0-2, Luis César decidió dar entrada en el campo a Borja y Manel, en lugar de uno de los centrales, Pavlicic y de Jordi. El equipo ferrolano comienza a funcionar y se hace con el encuentro. Así llegó el 1-2, tras una perfecta combinación por la banda entre Javi Venta y Manel, con ayuda de Rivera y finalización de Borja. El Racing buscó con fuerza el tanto del empate, incluso llegó a encerrar al Tenerife en su área, aunque ya no tuvo tiempo. La mejor ocasión fue un disparo de Pablo que sale rozando el palo.