«Para los delanteros marcar es como respirar»

FERROL

FÚTBOL / RACING Pazolo, delantero del Racing y pichichi de Segunda División El racinguista Pazolo, con cuatro tantos, comparte el liderazgo de la clasificación al pichichi de la División de Plata del fútbol español. Cuatro goles como cuatro soles, con el pie o la cabeza, que han encumbrado al veterano jugador de Cangas, pese a las dificultades que encuentran fuera de Galicia para nombrarlo. «Me han llamado ya de todo, pocholo, picholo, parolo... Hasta han llegado a decir que era un futbolista argentino», comenta el delantero, que asegura que la fama, entre comillas, le ha llegado un poco tarde.

24 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Jesús Gil y Gil le regaló la camiseta del atlético Salva, al final del partido jugado por el Racing en el estadio Vicente Calderón. _Me dio las gracias por no marcar en el Calderón. Fue muy amable conmigo y me regaló la camiseta de Salva. La guardó para un cuñado que es colchonero. _El presidente del Atlético de Madrid, interesado ya por el delantero ferrolano, le preguntaba en un programa de radio por su edad. ¿Levanta usted pasiones? _Lo que lamentó es que todo lo que me está pasando ahora no me sucediera con 23 ó 24 años. Tengo 31 años y me quedan dos o tres más de fútbol. Por lo tanto, tengo ya asumido que una oportunidad así es imposible. _¿Es su mejor momento deportivo? _En mi carrera deportiva tuve otras oportunidades. De hecho, jugué con el Leganés en la Segunda División, aunque no tuve suerte ya que me rompí la rodilla. Ahí se acabó mi efímera aventura en la esa categoría. _¿Lo ha pasado usted mal con las lesiones? _Muy mal. Primero me operaron de los ligamentos cruzados de una rodilla y años más tarde de una doble rotura de ligamentos en la otra articulación. Fueron dos años de duro trabajo en la sombra, en los que casi llegué a abandonar el fútbol. Creo que lo que ahora recibo es el justo pago _que no siempre llega_ a todo aquel esfuerzo en silencio. _¿Qué pasa con los delanteros y los goles? _Para un delantero marcar goles es como respirar, aunque trabajes a tope y ayudes a los demás si no envías el balón al fondo de la red no te sientes realizado. Sin embargo, los goles van por rachas, a veces marcas hasta con el tacón, incluso te pega el balón, sale rebotado y entra y otras fallas ocasiones que las acertaría cualquier aficionado de la grada. _¿Marcar es la mayor alegría? _No. Lo que realmente te deja satisfecho es que tus goles sirvan para que tu equipo gane. _¿Jugar de espaldas a la portería es complicado? _Siempre tiene ventaja en defensa porque va de frente. Bajar, aguantar el balón y dárselo al compañero es otra de las misiones del delantero. _¿Dan mucha leña los defensas? _Pegarse con los centrales no resulta fácil. Recibes mucho en los partidos, aunque también te haces huecos como puedes, con los codos o con cualquier otra parte del cuerpo. Lo más difícil es ganarles la posición o sorprenderlos. _Cambiando de tema. Usted se llama Alejandro Mariño Graña, ¿por qué lo de Pazolo? _Así le llamaban a mi padre cuando jugaba al fútbol. Yo heredé el nombre. _Además de jugar al fútbol. ¿Hace usted algo más? _Muchas cosas. Me queda una asignatura para acabar la carrera de Económicas, que será mi nueva profesión cuando deje el fútbol. Estoy casado y cuido de una preciosa hija. Además tengo mi familia en Cangas y Valladolid. _¿Le queda mucho fútbol en las botas? _Cuando estuve casi dos años lesionado, el presidente del club, Isidro Silveira, me dio la oportunidad de retirarme y pasar a trabajar en las oficinas del club. Yo tuve que tomar una decisión y decidí seguir jugando porque es lo que quería. Creo que todavía puedo rendir a un buen nivel. Cuando acabe esta temporada ya veremos lo que hago.