CON NOMBRE PROPIO
08 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.LA ESCUELA, en contra de lo que airean los tópicos, no sólo consiste en pupitres y sillas, ni en un maestro que, cada día, pide los deberes con cara de pocos amigos. La playa de COBAS es un buen ejemplo de cómo se puede trasladar el aprendizaje a la arena. Y en este caso, claro, se trata de saber un poco más sobre los deportes náuticos; concretamente, surf, windsurf y body board. Los cursos_a los que además de niños van mayores_ duran una semana y el coste es de nueve mil pesetas si es la primera matrícula y de seis mil en caso de ser la segunda. Por ese precio, los aprendices reciben las clases y los materiales necesarios. Además, también tienen un pequeño seguro. AL FRENTE de este formativo tinglado está Kako García, el que fuera campeón gallego de surf, y Luis Taboada, uno de los propietarios del camping de As Cabazas. A los deportes con las olas, según explican en Cobas, se están sumando en los últimos años muchas chicas para demostrarle a ellos que lo del deporte náutico no es sólo exclusivo del género masculino. Para contribuir a ese loable objetivo hay siete monitores: cuatro de body y tres de wind. ADEMÁS de clases, los que tengan a bien acudir a Cobas pueden alquilar una tabla de windsurf o de surf por tres mil pesetas medio día; una bicicleta por mil la jornada completa y por 300 pesetas la hora; y una piragüa por 400. Los monitores del centro de aprendizaje de Cobas aseguran que el público no alquila la canoa por más tiempo porque con una hora remando con los brazos es suficiente. EL SOL, ayer, hizo que la playa se llenase de niños, ávidos de emular a sus ídolos del agua. Sin embargo, tanto los profesores como ellos, se encontraron con un pequeño problema: no había olas. Así que, para no perder el tiempo, disfrutaron de una sesión de vídeo y luego de un buen chapuzón. El mar estaba tranquilo, con bandera verde, y eso, aquí, no es muy frecuente, como tampoco lo es este solazante calor sureño.