Las finalistas del certamen Gaiteiro de Soutelo ganan su acceso al concurso Constantino Bellón Tradicionalmente, el mundo de la gaita estaba liderado por los hombres, pero desde hace dos años la realidad ha cambiado. Hablar de la música gallega no sólo es hablar de grandes nombres como Bieito Romero - Luar na Lubre-, o el prestigoso Carlos Núñez. También se habla de mujeres, porque Susana Seivane o Cristina Pato son las nuevas musas de la música gallega. Sin embargo esta situación no sólo se reduce al ámbito gallego. En la Galicia exterior las mujeres también son gaiteras. Así lo han demostrado las dos finalistas del concurso Gaiteiro de Soutelo del año 2000. El premio no es una cantidad en metálico pero vale su peso en oro. Significa la oportunidad de competir en la prueba final del concurso Constantino Bellón que sirvió de trampolín a gaiteiros de la talla de Manuel Budiño o Iván Costa, entre otros muchos.
22 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Buenos Aires y Venezuela son los lugares de procedencia de Carina Fragoso Pegito y Pilar Rodríguez Otero, ganadoras del concurso Gaiteiro de Soutelo de este año. Este certamen es una iniciativa del Ateneo Ferrolán en colaboración con la Secretaría Xeral de Relacións para as Comunidades Galegas de la Xunta de Galicia. La Secretaría se encarga de la difusió del concurso en los centros gallegos y de los gastos de desplazamiento de los concursantes. La idea nace, según el presidente del Ateneo Ferrolán, Eliseo Zaera «para contar coas comunidades galegas no exterior e darlle ó concurso un carácter internacional» Composiciones del concurso A los participantes de América Latina, de Europa y del resto de España se les exige la interpretación de dos piezas. La primera de ellas es una obra obligatoria y común para todos los participantes. Este año la canción elegida es la composición Outonomía de José J. Presedo. La otra composición debe ser inédita, según el presidente del jurado Víctor Fernández Gabeira «el 99% de los participantes son autores de las piezas, que es lo que realmente se busca desde el concurso». La melodía, la afinación, la técnica de las interpretaciones es lo que los jueces valoran para seleccionar a los finalistas. Este año la organización tiene previsto editar un libro en el que se recogen 325 partituras inéditas. Para el presidente del jurado, este libro «es plasmar la labor de recogida que se potencia desde el concurso». Las partituras fueron presentadas en anteriores ediciones.