El Marcide promueve un programa para que el personal sanitario deje el tabaco

E.D. FERROL

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ASPA

CONTRA EL HUMO Una estadística interna indica que el 44 por ciento de la plantilla del hospital público fuma habitualmente En Galicia, 33 de cada cien personas fuman habitualmente. La proporción se dispara entre los médicos: El 37 por ciento son fumadores. Tales estadísticas sorprenden, si se considera el «papel modélico» que el personal sanitario debería ejercer en la sociedad. La expresión es de Isabel Castro, responsable de Medicina Preventiva del hospital Arquitecto Marcide, que dirige un programa para que sus compañeros dejen el tabaco. En un año, trató a cuarenta personas, de las que catorce abandonaron el vicio y 26 recayeron. Los argumentos de la doctora Castro son incontestables: fumar causa daños hasta en nueve partes distintas del organismo.

27 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El próximo miércoles, día 31, se celebrará el Día sin Tabaco. Con tal motivo, el hospital Arquitecto Marcide organizará diversas actividades para convencer a los fumadores de lo bien que se sentirían si no fumasen. Para empezar, podrían sentir gustos y olores, tendrían los dientes blancos, respirarían mejor y, por encima de todo, alejarían el riesgo de cáncer: el tabaquismo está relacionado con el 30 por ciento de las muertes por cáncer. Pero la lucha del Marcide contra el tabaco viene de atrás. El hospital público forma parte de la red de centros promotores de vida sin tabaco, impulsada por la Xunta, en la que están integrados más de un millar de entes de todo tipo: empresas, colegios, hospitales, ayuntamientos, etcétera. La pertenencia a esta red obliga a adoptar diversas medidas para evitar el tabaquismo. En general, convierte a los trabajadores de los centros participantes en personas sensibles con el problema. Isabel Castro tiene ante sí el difícil reto de conseguir que sus propios compañeros se conviertan en líderes del resto de la sociedad. Para ello, primero ha de convencerlos a ellos. Elaboró una estadística tras entrevistar a 520 colegas (aproximadamente, la mitad de la plantilla). El 44 por ciento eran fumadores habituales, el 15% había dejado ya el hábito; el 4% echaba un pitillo ocasionalmente y el 36 por ciento nunca fumó. Los que se confiesan fumadores y aceptan intentarlo, participan en el programa de Isabel Castro, que también funciona en otros hospitales de la red pública gallega. La doctora es partidaria del sistema individualizado. «Hay gente muy diferente», afirma. Entrevista a sus compañeros para ver qué método es preferible. Con algunos pacta una fecha a partir de la cual, no volverán a fumar. Con otros, ensaya la consigna de reducir paulatinamente la cantidad de cigarrillos. Hay quien lo intenta al mismo tiempo que su pareja. Cualquier método sirve si se cumple el objetivo.