La Cocina Económica necesita 20 millones anuales para alimentar a cien personas diariamente El presupuesto que maneja la Cocina Económica de Ferrol supera anualmente los veinte millones de pesetas. Ese dinero, más las abundantes donaciones de alimentos que realizan particulares e instituciones, permite servir una comida diaria a un centenar de personas, aproximadamente. Los comensales pagan sesenta pesetas, si las tienen, o entregan un vale que previamene le habrán facilitado en las dependencias municipales, en Cáritas o en las distintas sedes parroquiales de la ciudad.
21 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La institución, fundada en 1891, acaba de editar la memoria correspondiente a 1999. En ella constan los nombres de los aproximadamente 1.500 socios, encabezados por su presidente, José Antonio Hernán Seijas. También se ha incluido, como ocurre cada año, la relación pormenorizada de donantes, cuya contribución supone casi nueve millones de pesetas.Las aportaciones de dinero oscilan desde las quinientas hasta las 200.000 pesetas. Proceden de particulares, que a veces ofrecen el dinero en recuerdo de algún familiar fallecido («a la memoria de mi querido esposo», consta en uno de los renglones). En ocasiones, el donante oculta su identidad tras unas iniciales, o apelativos como «un grupo de amigos», cuando no pide simplemente que se escriba «anónimo» junto a la cantidad de dinero que ha entregado.Entre quienes optan por esta forma de contribución en metálico figuran instituciones como algunos colegios, la OJE, el cementerio de Catabois, los Misioneros del Corazón de María, las asociaciones de vecinos de la zona rural (que aportaron más de una tonelada de productos) o familias enteras.Otros optan por ayudar con alimentos, desde una humilde docena de huevos hasta los lotes que periódicamente envían grandes cadenas de supermercados como Froiz o Alcampo. Aquí también aparece algún paquete de garbanzos a la memoria de un ser querido, junto con patatas, repollos, manzanas o papilla de bebé. En Navidad, aumentan los alimentos y los donativos. En el listado destaca la comida que entregan asociaciones, centros educativos y el propio Ayuntamiento cuando se encuentran con excedentes de las muchas fiestas gastronómicas. A la Cocina Económica van a parar asimismo las cantidades de carioca (merluza que no cumple la talla mínima establecida) y otros pescados incautados por los servicios de inspección cuando se comprueba que sería inútil devolverlos al mar.