­Esta farola sabe cómo te sientes

Imagine ciudades en las que la iluminación pública de sus calles se adapta al ciclo circadiano de sus habitantes. El ingenio ya existe, es gallego y se ha presentado esta semana en el salón internacional de iluminación de más prestigio de Europa, el de Frankfurt. Las farolas que respetan el ritmo vital de los habitantes ya están aquí y son un invento gallego.

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Redacción

Lo sabe cualquier padre o madre de familia que ha ido suavizando las luces de casa a medida que el bebé se va a acostar. Tonos más tenues que favorezcan el sueño frente a fuertes luces de cocina que permitan ver bien lo que cocinamos en casa. O el ambiente íntimo que propicia un restaurante frente a las luces blancas de una clínica dental. ¿Y si todos estos matices se pudiesen dar en el alumbrado público de las ciudades sin necesidad de cambiar la iluminación de sus farolas? Misma luminaria, distintos tonos en función de los biorritmos de sus habitantes a lo largo de las distintas haras del día.

Lo ha conseguido la empresa gallega de iluminación Setga, que desde Pontevedra se ha hecho con prestigiosos mercados centroeuropeos, donde instala la iluminación de la red de estaciones de ferrocarril de Holanda, el puerto de Róterdam o las principales avenidas de Ámsterdam. Ahora han ido un paso más allá en una tecnología donde el 85 % del valor añadido está en Galicia, para alumbrar un ingenio que permite adaptarse al ritmo circadiano de los ciudadanos.

Un ejemplo de como funcionaría Circadionic, la marca bajo la que Setga ha patentado el producto, sería su comportamiento durante las tardes de otoño-invierno en Galicia, cuando anochece en el rango de cinco y media a seis de la tarde. A esa hora Circadionic situará la temperatura de color a un nivel neutro por encima de los 4200 kelvin (luz blanca) a fin de mantener la actividad en calles comerciales y acelerar el impulso de compra, mientras que a partir de las ocho y media, cuando los ciudadanos vuelven a casa de su trabajo y empieza la segregación de melatonina, la temperatura de color se reducirá a temperaturas de color más cálidas entre los 2700-3000 kelvin.

El ingenio ha causado un fuerte impacto en su presentación en el corazón de Europa. La tecnología LED Circadionic® está integrada en todos los nuevos productos con los que Setga ha ido a Frankfurt al salón internacional de iluminación Light and Building 2018, una cita bianual equivalente a un salón de primer orden mundial como el de Ginebra en el sector de la automoción.

La patente de Setga está basada en la compactación mono óptica de blanco bio-dinámico cuyo fin es adecuar la temperatura de color de las luminarias al ritmo circadiano de los ciudadanos, mejorando así los índices de confort y salud pública de toda la sociedad en la transición hacia la noche. Un salto pionero en el ámbito del alumbrado público que llega en el mejor momento. Porque lo hace justo cuando los premios Nobel 2017, los estadounidenses Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young, han sido galardonados por sus descubrimientos de los mecanismos moleculares que controlan el ritmo circadiano donde se demuestra la relación entre la luz y el desarrollo de ciertas enfermedades como el cáncer.

Made in Galicia

La nueva tecnología LED se ha desarrollado en un año, junto con 13 modelos nuevos de luminarias donde ha sido instalada, lo que supone un ritmo de innovación que da buena fe de la pujanza que Setga está dando al sector en Galicia. Una plantilla de 64 empleados, entre ellos 22 ingenieros, y sus más de 60 empresas auxiliares situadas en Galicia y el resto de España, así como a una inversión acumulada de más de 2,3 millones en investigación, entre costes de desarrollo, moldes, líneas productivas y certificaciones han hecho posible esta farola que sabe cómo te sientes en cada momento del día.

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