Los «ovnis» del siglo XXI

.

Redacción / La Voz

En la última década hemos asistido a la irrupción de una serie de nuevas tecnologías plasmadas en dispositivos que, en teoría, iban a revolucionar nuestro mundo como en su día lo hicieron los smartphones. El libro electrónico o los relojes y pulseras inteligentes son algunos de estos aparatos que, sin embargo, no han tenido trascendencia más allá de animar el consumo algunas Navidades, y que pasada la fiebre inicial no han conseguido encontrar una utilidad profesional que los haga realmente imprescindibles. En cambio, de forma callada pero inexorable, los drones se han ido abriendo un hueco en todo tipo de usos civiles y militares y hoy en día son una herramienta utilizada con éxito para numerosas tareas.

Los ejemplos de esta revolución silenciosa son diversos. En el Aeropuerto de Twente, en las proximidades de Enschede (Holanda), se está creando la primera instalación de pruebas de Europa dedicada a la utilización de vehículos aéreos no tripulados para la gestión de tráfico. Nokia, la compañía que abandonó la telefonía móvil para liderar el sector de las redes de telecomunicaciones, se encargará de dar soporte a este proyecto que permitirá utilizar drones en las proximidades de áreas urbanas, personas, aeronaves tripuladas, otros drones y centenares de objetos diferentes.

En España, el Ministerio de Fomento ha impulsado la puesta en marcha de un plan estratégico para el uso de drones. Actualmente ya se imparten en nuestro país cursos oficiales de piloto de estos aparatos, dirigidos a personas que deseen obtener licencia para actuar como operadores remotos al mando de naves no tripuladas de hasta 25 kilos por motivos comerciales, como complemento profesional o con fines deportivos.

Hace ya algunos meses, Amazon.com completó las primeras entregas de pedidos a clientes mediante el uso de drones. El primer envío se realizó con éxito a través del sistema Amazon Prime Air el pasado 7 de diciembre en el Reino Unido en apenas 13 minutos desde la recepción de la orden de compra. Recientemente, una compañía china del sector de la distribución ha empezado a hacer lo mismo en el país asiático.

La empresa española Sitep, especializada en sistemas informáticos para la gestión del territorio, está desarrollando drones para usar en incendios forestales, con cámaras térmicas para comprobar si un incendio está extinguido y controlar el perímetro por si hay rebrotes, además de colaborar en la colocación de los efectivos durante una emergencia. Y en un estudio con paradas cardíacas simuladas extrahospitalarias, los drones que llevaban un desfibrilador externo automático llegaron en menos tiempo que los servicios médicos de emergencia, con una reducción en el tiempo de respuesta de aproximadamente 16 minutos. Las aplicaciones en agricultura y construcción son también un ejemplo de lo que estos ovnis del siglo XXI son capaces de hacer y cómo están cambiando nuestro mundo.

Votación
1 votos
Comentarios

Los «ovnis» del siglo XXI