«Los padres son los que más gritan»

EXTRA VOZ

OSCAR CELA

El auge del fútbol base ha propiciado que crezca la demanda de árbitros. Se trata de una profesión gratificante para algunos, a pesar de la presión a la que, en ocasiones, se ven sometidos desde la grada. Daniel Liz dirige encuentros en la provincia de Lugo. Decidió dar el salto y colgarse un silbato al cuello a la edad de catorce años. Fue entonces cuando decidió cambiar el rol de jugador por el de colegiado y, por lo de ahora, se muestra ilusionado por la labor que realiza sobre el campo.

«Me gusta el fútbol, es divertido», afirma Liz. Eso sí, reconoce que, al igual que los jugadores, los árbitros necesitan tiempo para adquirir conocimientos y tablas: «Al principio, cuesta dominar los partidos. Pero, poco a poco, vas aprendiendo a dominar la situación, a controlar a los entrenadores...». No obstante, matiza que «los padres son los que más gritan. Los niños no protestan ni generan problemas».

Daniel Liz afronta cada fin de semana con la ilusión de un recién llegado. Al igual que a otros chicos de su edad les gusta vestirse de corto e intentar marcar goles, a él le atrae el arbitraje: «Me dedico a esto por afición. Pero, una vez aquí, claro que me gustaría llegar lo más alto que sea posible».

José López de la Fuente, exárbitro de Primera División, es ahora delegado del Colegio Lucense. «Esta temporada han entrado diez nuevos y estamos cumpliendo. Hay muchos partidos de fútbol base cada fin de semana y se necesitan muchos colegiados», explica. Eso sí, reconoce que aún existe una asignatura pendiente en su zona: «Nos gustaría contar con alguna mujer más, este año no tenemos ninguna nueva».

Pese a que los encuentros de fútbol base suelen desarrollarse bajo la tónica de la normalidad, algún incidente aislado suele empañar las temporadas y colocar a los colegiados en el disparadero. No obstante, López de la Fuente asegura que «la mayoría de los que empiezan con nosotros no lo dejan. En Lugo contamos con un buen grupo y disponen de profesores que les asesoran y les ayudan cuando los necesitan».