En avioneta a dirigir la orquesta


Decir y escribir bien su apellido está al alcance de muy pocos, igual que su afición. El director de la Orquesta Sinfónica de Galicia, Dima Slobodeniouk, se desplazó esta semana a Madrid para dirigir a la Orquesta Nacional de España. No se fue en tren, ni en su coche particular, tampoco compró un billete de avión ni se subió al ALSA. Dima viajó en su propia avioneta y hoy, tras dirigir el tercer concierto en la capital, regresará al aeropuerto de Santiago de la misma manera, pilotando la aeronave. «Empecé a volar en el 2006, pero desde mucho antes me interesaron los simuladores y todo lo relacionado con el vuelo», explica Dima, de origen ruso pero muy vinculado a Finlandia, donde ya voló en más de una ocasión. «También en Estonia y por supuesto en España. Conseguí mi licencia en Jerez de la Frontera», recuerda.  No creo que existan precedentes de un director (Dima esta considerado como uno de los grandes de la batuta) que vaya en avioneta a dirigir la orquesta. «No sabría decir qué es más difícil, lo de la batuta o lo de pilotar, pero las dos actividades tienen cosas en común, una combinación de libertad y control. Para ambas se tienen que utilizar los cinco sentidos y las dos precisan de mucha preparación psicológica», analiza poco antes del despegue. Me lo imagino por los cielos de España escuchando a Sibelius. «No, nunca escucho música cuando vuelo. No hay tiempo para nada que no sea estar atento a todo y mantener comunicación por radio», explica. ¿Se atreverían a ir con él? Admite compañía y, de hecho, algunos músicos de la orquesta ya tuvieron la oportunidad de surcar los cielos con su director, como el chelista Berthold Hamburger, que aprovechó para inmortalizar a Dima con la avioneta, que aunque pequeña, es de última generación y da sensación de seguridad.

Los majoreros buscan gallegos

Dima tiene sus problemas de desplazamiento solucionados. Llega volando a cualquier sitio. Pero el resto dependemos de la programación de las compañías aéreas. Vueling, por ejemplo, empezará a operar dos vuelos semanales a Fuerteventura a finales de mayo desde el aeropuerto de Lavacolla. Con tal motivo los responsables de turismo de la isla vinieron a Galicia a promocionar el destino, por otra parte de sobra conocido. «Ofrecemos más de cien mil camas hoteleras y vamos a realizar un recorrido por 32 ciudades europeas desde las que se puede viajar de forma directa a Fuerteventura. De España estaremos en Gijón y en  Bilbao», destacó Moisés Jorge Naranjo, gerente de turismo de la tierra majorera que eligió para empezar la gira A Coruña, la ciudad en la que estuvo viviendo durante casi una década, también como responsable de la promoción turística coruñesa. La presentación fue el martes en la Finca Montesqueiro y coincidió que fue un día triste por el fallecimiento del maestro de periodistas y querido amigo Vituco Leirachá. Moisés, que lo había conocido hace 15 años en los estudios de Radio Voz, tuvo el detalle, el extraordinario detalle, de comenzar su intervención ante los profesionales de turismo recordando a Vituco, lo que le dijo en su primer encuentro, y hasta le dedicó una preciosa pieza musical, Folía del adiós, que interpretó un dúo de piano y timple venido desde la isla. Cuando hoy aterrice Dima en el aeropuerto de Santiago acompañado por el gerente de la orquesta, Andrés Lacasa, que se atreve a acompañarlo en la aventura aérea, le preguntaré si por allá arriba, por el cielo, se encontraron a Vituco. Seguro que sí.

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