La agitada vida sexual de Charles Chaplin ha generado más guiones que sus películas. Aunque él mismo ha confesado sus excesos en entrevistas y biografías, algunas mujeres aumentaron su leyenda para sacar provecho económico. lita grey, su segunda esposa, fue una de ellas. esta semana la historia con ella tuvo un nuevo punto y aparte.
12 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Unos documentos del divorcio de Charles Chaplin con Lita Grey, que han salido a la luz esta semana con motivo de una subasta, en la que se marcó un precio de salida de 10.000 dólares, muestran al genio del cine (Londres, 1889-Suiza, 1977) como un personaje cruel, sobrado de miserias humanas y, por encima de todo, capaz de utilizar a las mujeres hasta límites que rozaban lo inhumano para luego dejarlas en la estacada. Según los papeles hechos públicos estos días, Chaplin le dijo a Lita Grey pocos minutos antes de casarse con ella: «Este matrimonio no va a durar. Te voy a hacer sentir tan mal que no vas a querer vivir conmigo». Los documentos citados también reflejan que el actor que dio vida al mítico Charlot tenía fuera de los platós un carácter mucho más agrio y cruel que el de su personaje cinematográfico: en resumen, Chaplin conoció a Grey cuando él tenía 35 años y ella 16, aunque ya había tenido contacto con ella durante el rodaje de la película The Kid, la dejó embarazada, quiso que abortara y como ella (y su madre-representante) se negó, aceptó a casarse. «Obtuvimos el acuerdo de divorcio de la persona que los encontró reorganizando los papeles de un banco de Estados Unidos. Tenía la orden de deshacerse de ellos pero decidió quedárselos», aseguraba recientemente en el Daily Mail John Cabello, el propietario de la tienda de antigüedades que subastará el documento.
Prácticas prohibidas
El matrimonio se disolvería poco tiempo después, con supuestas vejaciones sexuales por el medio (Grey declara en los papeles que rescató John Cabello que Chaplin quiso obligarla a compartir cama con otras actrices de la época y a ejercer prácticas sexuales prohibidas en aquella época en el estado de California) no sin antes resolverse una indemnización fabulosa para la época: 800.000 dólares.
Este es, claro, el último capítulo de una historia que ha hecho correr ríos de tinta en las últimas décadas y que también tiene otra mirada más amable para Chaplin: Lita Grey habría hecho todo lo que pudo para caer en los brazos del cineasta y tan pronto se quedó embarazada jugó sus bazas legales para sacar provecho de la situación. La boda fue en México. Lita llenó la casa de viejos amigos que Chaplin no apreciaba, fiestas y confianzas muy alejadas de sus costumbres y deseos, así que empezó a huir de su hogar y a buscar el olvido en largas caminatas nocturnas y compañía de amigos. También buscó una nueva protagonista para La quimera del oro. Comprendió las maniobras con que había sido engañado, y decidió impedir a Lita que hiciese carrera gracias a su película. En la primavera de 1925 nació un niño, que no logró traer la paz al matrimonio, ni cambiar el estilo de vida de Lita o Chaplin. Al año siguiente nació un segundo hijo, sin que se modificasen las cosas. A fines de 1926, Chaplin tenía a medias La quimera del oro. Pensaba acabarla en la primavera siguiente. Pero cada vez le costaba más esfuerzo trabajar con regularidad porque la situación doméstica le agobiaba más y más, hasta que se produjo el estallido. Chaplin, según los papeles de su divorcio, se refirió a su mujer como «una buscadora de oro» que trataba de arruinar su carrera profesional y de aprovecharse de su éxito. En parte lo consiguió, porque tras publicaciÓn de la sentencia de divorcio la prensa estadounidense de la época dio la espalda al actor, lo mismo que los estudios, que le consideraban problemático. Hasta 1931 no reaparecería; fue con Luces de la ciudad. Grey, que después de Chaplin tendría otros cuatro maridos, confesó poco antes de morir que había mentido y exagerado sobre algunos detalles de su vida íntima con el genio. Lita publicó en 1986 el libro Mi Vida con Chaplin, el cual aceptó estaba lleno de mentiras y exageraciones. Sin embargo, antes de morir, publicó la supuesta la historia real de su relación en otro libro titulado Esposa del alma de la fiesta.
LOS MITOS
Chaplin, por su parte, se limita a resolver este episodio de su vida con una corta referencia en su autobiografía (editorial Lumen): «Durante el rodaje de La Quimera del oro me casé por segunda vez. Como tenemos dos hijos ya mayores, a los que quiero mucho, no entraré en más detalles. Estuvimos casados durante dos años e intentamos mantener a flote nuestra unión; pero era imposible y terminó en medio de una gran amargura. En este libro, Chaplin también intentaba desterrar el mito que lo rodeaba: «Como le pasa a todo el mundo, mi vida sexual se desenvolvía por ciclos. A veces estaba en pleno vigor, otras veces resultaba decepcionante. Pero nunca fue un problema que absorbiera totalmente mi vida. Tenía intereses creados que eran igual de absorbentes. Lo que más interesante me parece son las circunstancias que conducen al amor sexual», escribió.