Rodalies restablece la línea R2 y pondrá en marcha el resto de la red este viernes

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

Servicio de Rodalies paralizado este jueves en Cataluña
Servicio de Rodalies paralizado este jueves en Cataluña Andreu Dalmau | EFE

Los técnicos de Renfe, ADIF y los propios maquinistas han hecho «una exploración exhaustiva del recorrido y se ha acreditado que está todo bien»

22 ene 2026 . Actualizado a las 23:45 h.

Rodalies pondrá en marcha esta misma noche la línea R2 norte y la previsión es que el viernes se restablezca el resto del servicio, que lleva dos días suspendido, desde el accidente mortal de Gelida (Barcelona), una vez revisada toda la red y garantizada su seguridad. Así lo han asegurado a EFE fuentes del sindicato ferroviario Semaf, que han explicado que en este tramo de la R2, entre el Aeropuerto de Barcelona y Maçanet-Massanes, técnicos de Renfe, ADIF y los propios maquinistas han hecho «una exploración exhaustiva del recorrido y se ha acreditado que está todo bien».

En declaraciones a los medios desde la estación de Sants, el portavoz de Renfe, Antonio Carmona, ha detallado que el primer tren de Rodalies que reanudará el servicio saldrá hacia las once de la noche. El resto de líneas volverán a estar operativas de forma progresiva, una vez se garantice que son plenamente seguras, y se trabaja con la previsión de que el conjunto de la red de Rodalies funcione mañana en su totalidad. «Todos los equipos trabajarán toda la noche para arrancar el servicio con la mayor normalidad posible», ha afirmado Carmona.

Servicio interrumpido

El servicio de Rodalies se encuentra interrumpido desde la noche del pasado martes, después de que un tren de la línea R4 chocara contra un muro de contención que había caído a la vía a causa de las fuertes lluvias en Gelida. En este accidente murió un maquinista en prácticas y 37 personas resultaron heridas de diversa consideración. El servicio se tendría que haber reanudado este jueves, pero no ha sido posible: los más de 300 maquinistas de Rodalies y Regionales de Cataluña han acudido a sus puestos de trabajo pero se han negado a conducir los trenes alegando que no cuentan con suficientes garantías de seguridad, por temor a nuevos accidentes después del siniestro de Córdoba y el de Gelida (Barcelona), los pasados días 18 y 20, respectivamente.

Las 400.000 personas que utilizan cada día Rodalies, pues, se han encontrado esta mañana con que los trenes no han circulado, pese a que anoche la Generalitat anunció que el servicio se retomaría de manera gradual desde primera hora tras las revisiones realizadas por Adif para garantizar la seguridad de la infraestructura.

Reunión de urgencia

Ante esta situación, la Generalitat, Adif, Renfe y el sindicato de maquinistas Semaf han mantenido una reunión en la que han alcanzado un acuerdo para que se retome el servicio de Rodalies una vez hayan terminado unas inspecciones extraordinarias para comprobar la seguridad. Estas revisiones se han empezado a realizar esta misma tarde. En el caso de la R2 norte han finalizado con resultado positivo, lo que permitirá reanudar el servicio esta noche. «Se está trabajando para que se abran los demás tramos cuanto antes y que sea seguro para todo el mundo viajar», ha subrayado el portavoz de Semaf.

Antonio Carmona ha señalado que si en las revisiones exploratorias conjuntas que llevan a cabo personal técnico de Adif, Renfe y de conducción se detectara alguna anomalía, ésta se reparará lo antes posible, y, de no ser así, se establecerá un plan alternativo. Las incidencias se comunicarán a los usuarios a través de todos los canales de que dispone Renfe, siempre con el objetivo de «garantizar la movilidad del usuario»

Generalitat y maquinistas pactan las condiciones para reiniciar el servicio tras una nueva jornada de caos en Cataluña

El plante de los maquinistas, que este jueves desoyeron las órdenes de Renfe y dejaron sin servicio ferroviario al conjunto de Cataluña -excepción hecha de la alta velocidad- provocó un nuevo día de caos en la comunidad. Solo seis de los 140 maquinistas que trabajan en la red catalana se presentaron en su puesto de trabajo. Un plante que ha puesto contra las cuerdas al Gobierno de Salvador Illa, y especialmente a su consejera de Territorio y portavoz, Sílvia Paneque. Las críticas han escalado hasta el punto de que Esquerra, que hace apenas unas semanas bendecían la constitución de la empresa mixta de Rodalies, reclama ya dimisiones.

Más allá del ámbito político, la Generalitat y el sindicato de maquinistas Semaf pactaron finalmente el restablecimiento del servicio, pero no sin antes realizar una nueva revisión de toda la red ferroviaria. El resultado es un acuerdo por el que Paneque anunciaba «el desbloqueo de una situación muy difícil», pero sin ser capaz de explicar cuándo se restablecería la circulación de trenes, o en qué líneas. En paralelo, y ello da la medida de la crisis desatada, el Ejecutivo catalán en manos de los socialistas respondió al bloqueo de los maquinistas con la apertura de un expediente informativo a la propia Renfe por su incapacidad de prestar el servicio, una vez que Adif había dado por acreditada la seguridad de la infraestructura.

«Es un hecho intolerable y por eso abrimos el expediente a Renfe, por no prestar el servicio que tiene que prestar a los ciudadanos aunque Adif emitió ayer [por el miércoles] un certificado garantizando la seguridad de todas las líneas ferroviarias», señaló el comisionado de la Generalitat para Rodalies, Pere Macias.

Horas más tarde y tras cerrar la negociación con los maquinistas, la consejera no quiso avanzar las consecuencias de ese movimiento antes de que la operadora presente sus alegaciones. El portavoz de Renfe, Antonio Carmona, ya dejó claro que la empresa pública presentará alegaciones al expediente administrativo de la Generalitat y defendió que los maquinistas «entienden que la certificación de seguridad de Adif aún no es suficiente».

El acuerdo alcanzado finalmente a cuatro bandas con Renfe, Adif, Generalitat y Semaf fija dos condiciones para que los maquinistas vuelvan al trabajo: una segunda revisión de la red con equipos integrados por técnicos de Renfe y Adif junto a miembros del sindicato de conductores; y el compromiso de que se revisarían los puntos conflictivos señalados por los maquinistas en esta segunda revisión.

Presión de Junqueras El caos generado por el plante de los maquinistas ha provocado una seria fractura entre el Gobierno catalán y su principal socio parlamentario, ERC. El presidente de los republicanos, Oriol Junqueras, advertía este jueves de que no descartan exigir dimisiones por la crisis generada tras el accidente mortal de tren en la R4 de Rodalies del martes, en el que murió un maquinista en prácticas a raíz del coche con un muro de contención derribado por el temporal.

«Si tenemos que escoger entre dimisiones y soluciones, escogemos soluciones, pero si no se aportan soluciones al final tendremos que exigir dimisiones», avisó Junqueras en la red social X. El líder de ERC fija además las actuaciones prioritarias que exigen al Gobierno autonómico: obras inmediatas para reabrir la autopista AP7, afectada por el accidente de tren; reiniciar ya el servicio de Rodalies y Regionales; garantizar el teletrabajo mientras no se recupera la movilidad; y reforzar el servicio de autobuses.

La advertencia de Junqueras llegó poco después de que Carles Puigdemont rompiera con la prudencia exhibida en las horas posteriores al accidente de Barcelona para criticar con dureza la gestión del Ejecutivo autonómico. El líder de Junts urgió a «decir basta» porque, a su juicio, «Cataluña no va bien, ahora son los trenes pero podemos hablar de educación, sanidad o vivienda».

Puigdemont atribuye la crisis de servicios públicos en Cataluña a tres razones: incompetencia, dependencia y sumisión a Madrid. «Este Gobierno ha acreditado su sonora incompetencia, que ha pretendido sustituir con enormes dosis de propaganda», denunció. Pero, añadió, «la realidad es tozuda, y los trenes no funcionan». Tampoco favorece a Cataluña, a sus ojos, «la dependencia del Estado», dado que«en manos de los españoles las infraestructuras no funcionan porque la inversión prometida no se produce». Y para rematar, «la sumisión» del Govern de Illa a los designios del Ejecutivo de Pedro que hace que el actual president no haga «ninguna reclamación que pueda molestar a los señores de La Moncloa».

Pero no solo los independentistas presionan a Illa, de baja por una rara infección ósea. Los comunes también reclaman una auditoría pública cada seis meses sobre el mantenimiento y el estado de la red de Rodalies y Regionales ante «la crisis de confianza» provocada por el colapso del servicio ferroviario catalán.