Yolanda Díaz afronta su momento más «brutal» en Sumar por los escándalos que afectan a los socialistas
ESPAÑA
El «inmovilismo» de Ferraz resta autoridad a la vicepresidenta segunda y abre un debate interno sobre su liderazgo en la izquierda
21 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La tradicional copa de Navidad que Yolanda Díaz ofrece a los medios en el Ministerio de Trabajo había servido en los últimos años para que la vicepresidenta segunda sacara pecho de los avances conseguidos desde su departamento. La reforma laboral, la subida del SMI o los ERTE durante la pandemia, sin embargo, dejaron paso esta semana a una sensación amarga. «Es un momento muy brutal», reconocían desde el entorno de la líder gallega durante los corrillos de aquella jornada. Los escándalos de corrupción que salpicaban al Gobierno venían socavando desde junio la posición de Sumar y sus organizaciones aliadas en las encuestas, pero la puntilla la han terminado por dar la catarata de denuncias por acoso sexual en el PSOE.
Por mucho que las voces internas se empeñen en reivindicar algo puramente objetivo, que «se trata de un problema de los socialistas, de su responsabilidad», es inevitable que los escándalos hayan resquebrajado la posición de Díaz en el Ejecutivo. Un golpe acentuado por la sensación de «inmovilismo» desde la parte socialista que, tras otra reunión el viernes que acabó «sin avances» después de que los magentas hubieran propuesto una remodelación del Gobierno, volvió a someter a la vicepresidenta segunda al debate interno sobre su liderazgo en una eventual candidatura unitaria.
En la cita con el PSOE, ninguno de los socios en Sumar —Lara Hernández, co-coordinadora general de Movimiento Sumar; Lidia Muñoz, secretaria de organización de Comuns; Eduardo Rubiño, dirigente de Más Madrid; y Eva García Sempere, responsable de Organización de IU— hizo alusión a la exigencia de Díaz.
Sangría de votos
La última organización en amagar con romper con Sumar ha sido la Chunta Aragonesista. Su diputado en la bancada magenta, Jorge Pueyo —que ha roto en varias ocasiones la disciplina de voto de Sumar en el Congreso— replanteó su permanencia en el grupo si se demuestran irregularidades en torno a empresas del grupo Forestalia, que la UCO pone en el punto de mira en su último informe por un préstamo de 17,3 millones.
Se uniría a la sangría de votos que ha azotado a Sumar desde el comienzo de la legislatura, tras la marcha de los cinco diputados de Podemos (ahora cuatro tras la baja de Lilith Verstrynge) o la representante de Compromís Águeda Micó.
Otras voces en el espacio político, especialmente desde Más Madrid, los comunes o Izquierda Unida, reconocen tensiones internas por la forma de conducir a la coalición en esta crisis. Y de ahí a las críticas en público. La candidata de Unidas por Extremadura —alianza de Podemos e IU, con la participación testimonial de Alianza Verde, sin Sumar— en los comicios extremeños de este domingo, Irene de Miguel, considera que la vicepresidenta segunda «ha sido un poco fraude» para la izquierda. Su resultado en las urnas podría suponer otro golpe para Díaz.