La crisis de los cribados de cáncer tensa el enfrentamiento político entre el PP y el PSOE
ESPAÑA
Los populares abandonaron el pleno del Consejo Interterritorial de Sanidad tras denunciar «la utilización partidista y sectaria» de este órgano por parte del Gobierno
24 oct 2025 . Actualizado a las 11:55 h.Desde que a principios de octubre se hizo público un fallo en el sistema de detección precoz de cáncer de mama que ha afectado al menos a 2.000 mujeres de Andalucía, la crisis ha ido escalando hasta convertirse en una pelea política entre el PSOE y el PP.
Los consejeros de Sanidad de los populares han abandonado este viernes el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) celebrado en Zaragoza para abordar la financiación y distribución de fondos para la consolidación de la red europea de centros integrales de cáncer y un acuerdo para la distribución territorial de fondos para el desarrollo del sistema de vigilancia de cáncer, entre otros asuntos.
«Nunca, a lo largo de la historia de este órgano de coordinación, se había utilizado de manera tan ideológica y al servicio de los intereses del partido en el poder, situando las prioridades políticas por encima del buen funcionamiento del Sistema Nacional de Salud», reza el manifiesto que han leído los populares tras abandonar la sesión.
Así, «en defensa de la salud de los españoles, del respeto institucional y del correcto funcionamiento del Consejo Interterritorial», los consejeros de Sanidad han anunciado su retirada de la sesión hasta que el Ministerio de Sanidad «restaure los cauces reglamentarios y devuelva al Consejo el valor, el fondo y el contenido que merece como órgano fundamental de coordinación de la política sanitaria en España».
También ha habido un choque entre el Gobierno de Andalucía, en manos del PP, y la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla (Amama), la entidad que lleva advirtiendo tres años de casos de mujeres a las que no se informó de que las mamografías que se les habían realizado arrojaban resultados o «dudosos» o «no concluyentes», y que descubrían tiempo después que habían desarrollado cáncer.
Este viernes, la Fiscalía de Sevilla ha abierto nuevas diligencias de investigación sobre las supuestas modificaciones en informes y mamografías que algunas mujeres han encontrado en la plataforma ClicSalud+, en relación a los cribados del cáncer de mama; ello después de la asociación Amama registrara este martes un escrito en el Ministerio Público en el que pedía al citado órgano que investigara la «presunta destrucción» de pruebas diagnósticas (mamografías) por parte del Servicio Andaluz de Salud (SAS).
Además de esa apertura de diligencias, la crisis ha provocado dimisiones, manifestaciones ciudadanas y el anuncio de mayor personal y presupuesto para el plan integral de cribados de Andalucía. Esta semana Amama ha denunciado a las autoridades que ha habido, supuestamente, borrados o alteraciones de historiales médicos en la plataforma del servicio andaluz de salud.
En respuesta a esta acusación, el Gobierno de Juanma Moreno declaró que se produjo una incidencia técnica por el importante incremento de usuarios en las plataformas y negó que se hubieran destruido o manipulado historiales médicos.
El crisma de tensión entre las autonomías y el Gobierno central
Las catorce comunidades gobernadas por el PP han decidido que no van a remitir al Ministerio de Sanidad la información que éste había solicitado sobre sus programas de detección de cáncer de mama, pero también de colon y cérvix.
Los gobiernos del PP argumentan que su rechazo es debido a que estos programas son competencia exclusiva de las comunidades y que la petición del ministerio «parece responder únicamente a una estrategia de confrontación política».
Confrontación que, asimismo, ha llegado al Congreso español. Allí, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acusó el miércoles al presidente andaluz, Juanma Moreno, de haber causado «la mayor crisis de confianza» del sistema nacional de salud y reprochó a los conservadores sus «mentiras», «manipulación», «mala gestión» y los «recortes» que han perpetrado en sanidad.