Catorce años de condena por matar y descuartizar a Juana Canal en el 2003: ¿Por qué llega esta sentencia más de 20 años después?

La Voz REDACCIÓN

ESPAÑA

Jesús Pradales, junto a su abogado, Juan Luis Salgado, en la Audiencia Provincial de Madrid
Jesús Pradales, junto a su abogado, Juan Luis Salgado, en la Audiencia Provincial de Madrid Fernando Sánchez | EUROPAPRESS

El jurado popular consideró en septiembre que Jesús Pradales acabó con la vida de su pareja después años de investigación en los que no se encontró su cuerpo. Fue en el 2019 cuando unos excursionistas hallaron sus huesos en un terreno de Ávila

07 oct 2024 . Actualizado a las 18:00 h.

La familia de Juana Canal ha tenido que esperar 20 años para que se hiciese justicia. Este lunes se ha conocido que la Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a Jesús Pradales a 14 años de prisión por matar a Juana en un piso de Ciudad Lineal, Madrid, en el transcurso de una discusión.

Los hechos tuvieron lugar el 23 de febrero del 2003. ¿Por qué se ha tardado más de dos décadas?

¿Qué sucedió?

Jesús Pradales mantuvo durante el juicio, que terminó en el mes de septiembre con el veredicto del jurado popular, que la muerte de Juana había sido accidental

La pareja compartía piso con los hijos de ella en Ciudad Lineal y apenas llevaban cinco meses de relación. El procesado aseguró que le asestó un golpe, que ella cayó al suelo después de que la apartase con el brazo para impedir que ésta le pegara con los puños. Dijo que Juana estaba esa noche muy agresiva ya que se encontraba bajo los efectos del alcohol. 

La Fiscalía lo vio de otra forma y mantuvo que la muerte de Juana fue fruto de la acción violenta de su pareja.

Una vez condenado, lo que sí se sabe es que aquella noche uno de los hijos de la víctima volvió casa y se encontró una carta de la pareja de su madre en la que decía que habían discutido, que ella no se encontraba bien, que había salido corriendo y que la estaba buscando.

Según Pradales, la discusión empezó por dinero y que ella tiró al retrete la recaudación que había hecho ese día con el taxi.

En ese momento ya hubo una primera agresión y la víctima llamó a la policía, aunque no practicaron diligencias. A continuación, volvió la violencia y el golpe mortal. Pradales se dio cuenta de que Juana estaba muerta, así que la descuartizó y trasladó sus restos en maletas a Navalacruz, en Ávila.

Un misterio de 16 años

Quien consulta hoy las fechas de este crimen se pregunta cómo un suceso del 2003 se ha sentenciado en el 2024. El motivo es que el caso Juana Canal quedó en un limbo durante 16 años. No había cadáver, a la mujer se le perdió la pista en su piso y la policía no pudo determinar que no fuese una desaparición voluntaria.

La casualidad hizo que en septiembre el 2019 unos excursionistas encontrasen los restos óseos, en concreto un cráneo y un fémur. A los pocos meses, la investigación concluyó por el ADN que era Juana, pero aún así no se dio aviso a la familia hasta tres años después. Por todo esto, los focos no se pusieron sobre Jesús Pradales de nuevo hasta octubre del 2022 cuando fue detenido y enviado a prisión por homicidio.

Cuando pasó a disposición judicial, y posteriormente a prisión, el investigado declaró que se había deshecho del cadáver de su pareja tras encontrársela muerta. Poco después reconoció que en realidad era el autor del crimen. 

En esa última confesión, realizada delante de su abogado, confirmó que tras la visita de la policía al piso, volvió a agredir a Juana y, sobre las tres de la madrugada, la mató de un golpe. Después, descuartizó el cadáver en la bañera.

Cuando el hijo de Juana regresó a casa tras una noche de fiesta y de haber dormido en casa de unos familiares se encontró una nota manuscrita por Jesús en la que decía que había discutido con su madre y que ella se había marchado de casa tras consumir «pastillas», por lo que iba a buscarla.

Según la confesión del detenido, ya había descuartizado el cadáver de su pareja y lo había transportado, al parecer sin ayuda, hasta un paraje de la localidad abulense de Navalacruz, donde la familia de Jesús tenía una finca.

Qué dice el jurado

El pasado 26 de septiembre, el jurado popular declaraba culpable por unanimidad a Jesús Pradales del homicidio doloso  y con agravante de parentesco. Nueve de los jurados consideraron probado que el acusado descuartizó el cadáver de su pareja y lo enterró en una paraje del pueblo abulense de Navarredondilla. Aunque la mató no se ha podido determinar la causar exacta de su muerte, pero el caso se cierra así después de 21 años.