Sánchez tacha de «zafio montaje» las acusaciones contra su esposa y reafirma su intención de seguir «más firme que nunca»
ESPAÑA
El presidente del Gobierno envía una nueva carta a la ciudadanía en la que critica la decisión del juez de investigar a Begoña Gómez «a cinco días de las elecciones europeas». El PP ha reprochado al jefe del Ejecutivo que «no dé la cara» y que no se someta a una rueda de prensa «con preguntas ilimitadas»
05 jun 2024 . Actualizado a las 13:37 h.El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tachado de «zafio montaje» las acusaciones contra su esposa, Begoña Gómez, que atribuye a «asociaciones ultraderechistas», y ha reiterado en una nueva carta a la ciudadanía que su decisión de continuar al frente del Ejecutivo es «más firme que nunca».
Estas palabras llegan después de que el juez del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid haya citado a declarar en calidad de investigada a Begoña Gómez el viernes 5 de julio en la causa abierta por presuntos delitos de corrupción en el sector privado y tráfico de influencias.
«Begoña y yo sabemos perfectamente por qué la atacan. Ninguno de los dos somos ingenuos. Lo hacen porque es mi pareja. Ella es una mujer trabajadora y honesta que reivindica su derecho a trabajar sin renunciar a ello por las responsabilidades de su marido. Derecho que yo defiendo en mi vida familiar y por el que trabajo como presidente», ha apuntado en la carta.
Además, considera que se trata de un intento de interferir en el resultado de las elecciones europeas que se celebran este domingo 9 de junio y advierte a los ciudadanos de que en los próximos días verán y escucharán «mucho ruido». «Todo mentira, un gran bulo, uno más», señala.

«Todo mentira, un gran bulo»
En este sentido, advierte a los ciudadanos de que en los próximos días serán testigos de «una cuidada coreografía diseñada por la coalición ultraderechista para intentar condicionar las elecciones y debilitar al Gobierno».
«Estos días leerá y escuchará usted mucho ruido y aún más furia en tabloides digitales nacidos para propagar bulos, en platós de tertulias televisivas y radiofónicas al servicio de amplificar esa desinformación, y en tribunas donde se rasgarán las vestiduras el Sr. Feijoo y el Sr. Abascal. Todo, mentira. Un gran bulo. Uno más. En lo que respecta a mí, no le quepa duda de que no me quebrarán», asegura.
Además, espera que Feijoo y Abascal, dado que a su juicio intentan interferir en el resultado de las urnas, «encuentren la respuesta que merecen: condena y rechazo a sus malas artes».
Sánchez dice que tanto él como su mujer saben que ella recibe estos «ataques», según los califica, porque es su esposa -«no somos ingenuos», apostilla- al tiempo que vuelve a defender que ella es una mujer trabajadora y honesta «que reivindica su derecho a trabajar sin renunciar a ello por las responsabilidades de su marido».
Finalmente señala que quedan «unos días de ruido antes de las elecciones y unos pocos más antes del verano», pero asegura que también quedan «más de tres años de Gobierno, de progreso y de avances», hasta el final de la legislatura.

El presidente del Gobierno ha añadido que tanto él como su mujer «están tranquilos» y que «no hay nada detrás de esta acusación». «Solo un zafio montaje impulsado por las asociaciones ultraderechistas demandantes», reza la misiva.
La nueva carta del jefe del Ejecutivo llega apenas más de un mes después de la primera en la que anunciaba que iba a tomarse cinco días de reflexión para decidir si seguía al frente del Gobierno.

El PP reprocha a Sánchez que «no dé la cara»
Tras el envío de esta nueva misiva, el PP ha asegurado que Sánchez «debería dejarse de cartas enlatadas por redes sociales» y ha reprochado al jefe del Ejecutivo que «no dé la cara» y que no se someta a una rueda de prensa «con preguntas ilimitadas».
Además, el PP ha defendido que «acusar a los jueces de perseguirle por motivos políticos es de una gravedad extrema». «Su esposa tendrá que dar explicaciones ante el juez para saber si sus negocios fueron con arreglo a la ley o no, pero el presidente del Gobierno debe dar explicaciones ante los españoles por unos hechos que no son ni éticos ni estéticos», ha zanjado el PP, que ha añadido: «Lo que esperamos todos es que aclare por qué y con qué intensidad se ha beneficiado de los negocios presuntamente obtenidos por su condición política. Todo lo demás son pamplinas» .
«Si con la primera carta pretendió ocultar la imputación, con esta pretende pasar por alto acusaciones gravísimas», han asegurado.
Por su parte, tanto Podemos como Compromís han lamentado que el presidente del Gobierno «señale» la existencia de «lawfare» en su nueva carta a la ciudadanía pero no «haga nada» para frenarlo.
«Es muy poco serio que un presidente del Gobierno obvie todas las veces que se ha interferido en una campaña electoral contra otras formaciones políticas», ha reprochado Ione Belarra, en un mensaje que ha publicado en la red social X. Según la líder de la formación morada, «menos serio» es «aún» señalar el «lawfare» «y no hacer nada para renovar el CGPJ o aprobar una ley de medios contra los bulos».
El diputado de Compromís adscrito al grupo Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, ha instado a Pedro Sánchez, que «más que escribir (misivas) es necesario tomar cartas en el asunto» y aplicar medidas de democratización del Estado para evitar el «lawfare». «Urge democratizar al Estado tomando decisiones que ayudan a que el poder circule y no se estanque en unas pocas manos. Presidente Sánchez, no es la primera vez que interfieren en las urnas. Hagamos que sea la última», ha apostillado Ibáñez.
Reproducimos a continuación de forma íntegra la carta:
Nueva carta a la ciudadanía. Mi esposa y yo hemos tenido conocimiento hoy mismo, a través de los medios de comunicación, de la citación a Begoña como investigada el próximo día 5 de julio.
Esta decisión se anuncia solo cinco días antes de que se celebren elecciones al Parlamento Europeo, lo cual resulta extraño. Habitualmente, se ha seguido la regla no escrita de no dictar resoluciones susceptibles de condicionar el desarrollo normal de una campaña electoral y, por tanto, el voto de los ciudadanos. En este caso, resulta evidente que esta práctica no se ha respetado.
Dejo al lector extraer sus propias conclusiones.
Quisiera trasladarle que ambos estamos absolutamente tranquilos. No hay nada detrás de esta acusación, sólo un zafio montaje impulsado por las asociaciones ultraderechistas demandantes.
Con todo, hay una lectura política que me veo en la obligación de compartir con usted.
Como ya recordará, en mi anterior carta denuncié la deriva de una coalición reaccionaria capitaneada por el Sr. Feijoo y el Sr. Abascal -o por el Sr. Abascal y el Sr. Feijoo, tanto monta monta tanto-, para usar todos los medios a su alcance con el fin de quebrarme en el plano político y personal. Su objetivo es que yo renuncie, que dimita. Incluso, como supimos ayer, tratar de forzar mi salida de la Presidencia del Gobierno con una moción de censura mediante una alianza contra natura. Todo les vale.
Lo que no lograron en las urnas, pretenden alcanzarlo de manera espuria.
También sabía que, conforme aumentara la frustración y la impotencia de esta coalición reaccionaria, el ritmo de la máquina del fango no iba a parar, sino a acelerarse. Ante esta certeza, me pregunté si merecía la pena o no continuar en el ejercicio de mis responsabilidades.
Quiero decirle que mi decisión de continuar al frente de la Presidencia del Gobierno es más firme que nunca. Que la tarea que tiene el Gobierno de coalición progresista es más necesaria que nunca.
Nuestro horizonte permanece inalterable: consolidar la pujanza del crecimiento económico y la creación de empleo, como hoy acabamos de conocer, redistribuir los frutos de ese crecimiento entre la clase media y los trabajadores para luchar contra la mayor de las injusticias, que es la desigualdad; regenerar la vida democrática reivindicando el juego limpio por encima del fango que algunos pretenden esparcir, avanzar en derechos y en libertades sin dar un paso atrás; y contribuir a la paz en el mundo, con especial atención a Ucrania y Palestina.
Estos próximos días, usted será testigo de una cuidada coreografía diseñada por la coalición ultraderechista para intentar condicionar las elecciones y debilitar al Gobierno.
Begoña y yo sabemos perfectamente por qué la atacan. Ninguno de los dos somos ingenuos. Lo hacen porque es mi pareja.
Ella es una mujer trabajadora y honesta que reivindica su derecho a trabajar sin renunciar a ello por las responsabilidades de su marido. Derecho que yo defiendo en mi vida familiar y por el que trabajo como presidente del Gobierno de España para garantizar que hombres y mujeres tengamos las mismas oportunidades y los mismos derechos.
Estos días leerá y escuchará usted mucho ruido y aún más furia en tabloides digitales nacidos para propagar bulos, en platós de tertulias televisivas y radiofónicas al servicio de amplificar esa desinformación, y en tribunas donde se rasgarán las vestiduras el Sr. Feijoo y el Sr. Abascal. Todo, mentira. Un gran bulo. Uno más. En lo que respecta a mí, no le quepa duda de que no me quebrarán.
Y, dado que tratan de interferir en el resultado electoral del próximo día 9 de junio, ojalá sus promotores -el Sr. Feijoo y el Sr. Abascal-, encuentren la respuesta que merecen en las urnas: condena y rechazo a sus malas artes.
Quedan unos días de ruido antes de las elecciones y unos pocos más antes del verano. Pero también quedan más de tres años de Gobierno, de progreso y de avances.