La actuación de la red del caso Koldo en Baleares: 3,4 millones por mascarillas defectuosas

Ander Azpiroz MADRID / COLPISA

ESPAÑA

La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, se dirige a medios de comunicación a su llegada a la Junta de la Mesa del Congreso.
La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, se dirige a medios de comunicación a su llegada a la Junta de la Mesa del Congreso. ZIPI / EFE

Las FFP2 resultaron defectuosas y no cumplían con las exigencias fijadas por la Unión Europea

02 mar 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Islas Baleares es una de las comunidades donde la trama del caso Koldo se lucró mediante jugosas comisiones por mediar en la compra de mascarillas en los peores momentos de la pandemia. Por entonces, estaba gobernada por la socialista Francina Armengol, a día de hoy presidenta del Congreso. 

¿Cuándo se produjo la compra de las mascarillas?

En abril de 2020, con toda España confinada, el Gobierno balear aprobó la compra de 1,7 millones de mascarillas FFP2 por valor de 3,4 millones. 

¿Cuánto costó cada mascarilla?

El precio por unidad fue de 2 euros, muy por encima del coste de mercado pero que en esos momentos se vieron inflados ante la gran demanda y las subastas que se producían en las fábricas de producción de China. Antes de la pandemia costaban 0,25 céntimos. 

¿Qué pasó con las mascarillas?

Las FFP2 resultaron defectuosas y no cumplían con las exigencias fijadas por la Unión Europea, por lo que a pesar de ser distribuidas fueron retiradas poco después de todos los centros sanitarios. 

¿Se ha recuperado el dinero por el material defectuoso?

No. El Gobierno de Armengol recurrió a fondos europeos para pagar la estafa e inició un procedimiento en el 2023 para recuperar al menos los 2,6 millones que se pagaron como sobrecoste. Ya con la popular Marga Prohens como presidenta de las islas el expediente caducó, por lo que la trama no retornará ese dinero a las arcas públicas. 

¿Cuál es el papel de Armengol?

Armengol justificó que su Gobierno fue una víctima de la trama corrupta en un momento en el que acuciaba la necesidad de adquirir material sanitario. «Los contratos fueron de emergencia pero legales», argumentó. No piensa dimitir de su cargo como presidenta del Congreso.