Aragonès se queda casi solo en la defensa de la mesa de diálogo

Cristian Reino BARCELONA / COLPISA

ESPAÑA

Pere Aragonès y Ximo Puig, en el palacio de la Generalitat valenciana
Pere Aragonès y Ximo Puig, en el palacio de la Generalitat valenciana Rober Solsona | EUROPA PRESS

Reclama la máxima implicación de Sánchez en la reunión y pide unidad a sus socios

09 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, reclamó ayer la máxima implicación de Pedro Sánchez en la reunión de la mesa de diálogo que se celebrará la próxima semana en Barcelona.

Tras reunirse con el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, Aragonès volvió a pedir a Sánchez que presida la delegación del Ejecutivo central. «Es una cuestión sumamente importante, contamos con la máxima implicación institucional del Gobierno de España», afirmó en Valencia.

El Gobierno no ha aclarado aún si Sánchez acudirá o no a la cita, pero el presidente catalán quiso destacar la relevancia que concede al encuentro, pues supone a su juicio que las dos partes «vuelven a empezar» el diálogo para buscar una salida a la cuestión catalana. La posición de Aragonès es cada vez más complicada. El Gobierno juega al gato y al ratón con la presencia de Sánchez, pero desde la Moncloa ya han trasladado varios mensajes en la línea de que la cuestión catalana no está entre sus asuntos estrella para lo que queda de legislatura. Tras conceder los indultos y descartar la reforma del delito de sedición, el Gobierno ha relegado la carpeta catalana a un segundo plano. Mandan los temas económicos y sociales. A pesar de que Sánchez aún necesita el apoyo de ERC para la estabilidad parlamentaria hasta el final de la legislatura.

«Estoy convencido de que todo el mundo sabrá estar a la altura de la responsabilidad», afirmó Aragonès. A medida que se acerca la reunión, casi ninguna fuerza secesionista defiende el diálogo con el Gobierno. Solo ERC, que cree que el mero hecho de que se reúnan ya es un «éxito». Los socios de los republicanos mantienen una posición crítica con las conversaciones y auguran un fracaso, al igual que la ANC.

La CUP anunció que se manifestará en contra del encuentro, y Junts, que integra el Ejecutivo junto a ERC, dejó en el aire su presencia en la cita. Si Sánchez no acude, los junteros podrían plantar al Gobierno, según amenazó Gemma Geis, aunque después fue desautorizada por Laura Borràs. «No me entraría en la cabeza que alguno quisiera restar importancia a la mesa», advirtió el presidente, viendo que Junts intenta dinamitar el diálogo. 

Acuerdo de mínimos

La posición del independentismo se ha debilitado. La calle está más desmovilizada y la división en el movimiento ya no se disimula. El Gobierno catalán además se ha encontrado con que el apoyo al referendo remite. Los comunes creen que ahora no toca negociar una consulta sobre la independencia. «La gente no está para tonterías», afirmó de forma gráfica Ada Colau.

Un matrimonio de espías rusos, contactados para ayudar al «procés» 

r. m. m. 

Andréi Bezrúkov, de 61 años, y su esposa Elena Vavílova, de 58, ambos antiguos agentes del KGB y del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, mantuvieron contactos con Josep Lluís Alay, un alto colaborador del expresidente Carles Puigdemont, con el objetivo de recabar la ayuda del Kremlin para posibilitar la secesión de Cataluña. Así lo asegura un informe de inteligencia europeo al que ha tenido acceso el rotativo estadounidense The New York Times

Esta pareja de agentes durmientes o «encubiertos operó en Estados Unidos con los nombres falsos de Donald Heathfield y Tracey Foley hasta junio del 2010, cuando fueron descubiertos y arrestados por el FBI, junto con otros ocho. Todos ellos inspiraron la serie televisiva The Americans y fueron canjeados por cuatro agentes dobles rusos. De vuelta en Moscú, Bezrúkov y Vavílova no fueron asignados a ninguna nueva misión hasta que, supuestamente, Alay pidió al empresario ruso afincado en Cataluña Alexánder Dmitrenko su ayuda para lograr un Estado catalán.

Según un mensaje obtenido por la Policía del teléfono de Alay en octubre del 2020, este hacía alusión a Bezrúkov y su cónyuge. A ella le ayudó a traducir al catalán una novela. Dmitrenko, casado con una catalana, también participó en la traducción. Al empresario ruso y a Alay se les vincula con la creación del grupo radical Tsunami Democràtic, aunque ambos lo niegan.

Bezrúkov, coronel de graduación, es consejero de la petrolera estatal Rosneft, profesor en el Instituto Estatal de Moscú de Relaciones Exteriores y miembro del Consejo de Política Exterior y Defensa de Rusia. Vavílova, también coronel en la reserva, trabaja en la empresa Norilski Níkel, el mayor productor mundial de níquel.

El Gobierno suspende la inversión de 1.700 millones prevista para ampliar El Prat 

El Gobierno ha decidido suspender la inversión de 1.700 millones de euros prevista en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat ante la falta de apoyo de la Generalitat, según aseguró ayer la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez.

El anuncio, que la exalcaldesa de Gavá -quien desde el ayuntamiento se oponía a esa obra- realizó en una comparecencia en la Delegación del Gobierno en Cataluña, llega después de que la Generalitat asegurara que no avalaría una ampliación del aeropuerto que «destroce» la laguna de La Ricarda y de que ERC haya decidido acudir a la manifestación convocada para el día 19 contra el proyecto de Aena. El pasado 2 de agosto se había anunciado un acuerdo Gobierno-Generalitat para «desbloquear» el proyecto y ampliar el aeropuerto.