Casado tiene que someter la mudanza de Génova a la junta directiva nacional del PP

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

La sede nacional del PP en la calle Génova de Madrid, que el partido abandonará tras llevar instalado en ella desde el año 1982
La sede nacional del PP en la calle Génova de Madrid, que el partido abandonará tras llevar instalado en ella desde el año 1982 RICARDO RUBIO

La dirección lo considera un puro trámite y no tiene intención de que se vote

18 feb 2021 . Actualizado a las 09:39 h.

«La sede nacional del Partido se fija en el número 13 de la calle Génova, de Madrid, y podrá ser trasladada por acuerdo de la Junta Directiva Nacional, sin necesidad de modificar los presentes Estatutos». Eso es textualmente lo que dicen las normas internas del PP en su página 6, en el apartado cuatro del artículo primero. Eso significa que la decisión anunciada por el líder popular, Pablo Casado, de cambiar la ubicación de la sede del partido por considerar que no pueden seguir instalados en un edificio cuya reforma está siendo juzgada en este momento en la Audiencia Nacional, no será efectiva hasta que no sea aprobada por la junta directiva nacional, que es el máximo órgano interno entre congresos. Este foro, que se reúne ordinariamente al menos una vez cada cuatro meses, representa a todos los territorios del partido y tiene 366 miembros.

La histórica decisión de Casado para romper con el pasado del partido deberá ser respaldad por tanto por más de tres centenares de miembros del PP, la inmensa mayoría de los cuales se enteraron en el mismo momento en el que se anunció. La dirección del partido considera que se trata de un puro trámite sin mayor relevancia, pero lo cierto es que implica que Casado someta su criterio a un órgano en el que figuran dirigentes de distintas sensibilidades. Y algunos no apoyan la línea estratégica del líder del PP, incluidos su intento de desligarse completamente de cualquier etapa anterior y el propio traslado de la sede. La dirección del partido no tiene intención de someter la mudanza a votación, sino simplemente transmitir la medida a los miembros de la junta directiva nacional para que expongan sus objeciones, si las tienen, y darla por aprobada sin votar.

 Las siglas también necesitan acuerdo

Los estatutos establecen también en el apartado tres de ese mismo artículo primero que «las siglas del Partido Popular son PP y su logotipo está integrado por las palabras Partido Popular cobijadas bajo un símbolo que representa una gaviota con las alas desplegadas» y podrá ser modificado «por acuerdo de la junta directiva nacional». Y, además, especifican que ese cambio deberá ser ratificado «en el siguiente congreso nacional» de la formación. Aunque en el PP son herméticos respecto al plazo previsto para abandonar el edificio de la calle Génova, sí aclaran que pretenden que se produzca «cuanto antes» y casi con toda seguridad antes del verano, por lo que esa junta directiva nacional que estatutariamente debería aprobar el traslado tendría que ser consultada en un plazo breve de tiempo.