Sánchez afronta su primera crisis de Gobierno al cumplir un año en el cargo

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Pablo Iglesias felicita a Pedro Sánchez tras obtener l ainvestidura el 7 de enero del 2020
Pablo Iglesias felicita a Pedro Sánchez tras obtener l ainvestidura el 7 de enero del 2020 EDUARDO PARRA

La pandemia y las fricciones con Pablo Iglesias han condicionado la labor de la coalición

08 ene 2021 . Actualizado a las 08:49 h.

Un año después de su investidura, Pedro Sánchez afronta su primera crisis de Gobierno. La elección del titular de Sanidad, Salvador Illa, como candidato a la presidencia de la Generalitat garantiza un movimiento de piezas, aunque resta por saber si se tratará solo de cubrir la vacante o si el líder socialista aprovechará para hacer una remodelación más profunda y engrasar la maquinaria de un Gobierno que, pese a las fricciones entre los socios, ha alcanzado en este primer año el principal de sus objetivos: aprobar unos Presupuestos. La relación entre Sánchez y Pablo Iglesias ha marcado un año que la pandemia ha convertido en un ejercicio del poder muy distinto al que ambos imaginaron al sellar el pacto de coalición apenas 48 horas después de las elecciones de noviembre del 2019.

 Investidura y primera fricción

Tras lograr la investidura gracias al apoyo del PNV, Más País, Compromís, Nueva Canarias, BNG y Teruel Existe y la abstención de ERC y EH Bildu, la presión de Unidas Podemos para aprobar de inmediato la ley de Igualdad generó las primeras tensiones con los ministros del PSOE, que consideraban demasiado improvisado el proyecto de la ministra Irene Montero. Un primer pulso que se resolvió a favor de Iglesias.

 El 8M y el estado de alarma

Tras la polémica celebración de la manifestación feminista del 8M, la inmediata declaración del estado de alarma por la pandemia el 14 de marzo supuso un vuelco a la acción del Gobierno. Sánchez se vio obligado a un ejercicio de equilibrio parlamentario para aprobar las sucesivas prórrogas. Primero con un apoyo casi unánime y, después, apoyándose alternativamente en los independentistas de ERC y EH Bildu o en Ciudadanos. Luego, a comienzo del verano, se implantó una cogobernanza con las comunidades que dio lugar a duros choques con algunas autonomías, especialmente con Madrid.