Quién es quién en el espionaje a Bárcenas: el clan de los comisarios

M. Balín MADRID / COLPISA

ESPAÑA

El extesorero del PP Luis Bárcenas
El extesorero del PP Luis Bárcenas EUROPA PRESS

Anticorrupción desgrana el cometido de los mandos policiales en la operación, ordenada por responsables de Interior a sus mandos de confianza

13 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

«Chófer B (Luis Bárcenas). Es importante. Total coordinación y medios. Hay que conseguir esa info». El exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez presentó ante notario en junio del 2019 una serie de mensajes recibidos por su entonces jefe, el que fuera ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, sobre el interés que tenía este en la operación Kitchen, desarrollado entre el 2013 y el 2016. Señalado en el juzgado por su papel como coordinador del espionaje ilegal a Bárcenas, Martínez volvió al fedatario cuatro meses después para descargar su responsabilidad en su superior. Aportó nuevos mensajes en el marco del plan para sustraer al extesorero documentos de la caja B que afectan a «altos cargos del PP». «La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo. Mañana tendremos el informe», señalaba un texto del exministro.

Unas notas recuperadas del teléfono de Martínez -Choco, para el clan de Villarejo- afirmaban que a partir de julio del 2013, en pleno escándalo judicial por la caja B, recibió «instrucciones concretas» y tuvo una «presión diaria» para obtener la información. «A mí este asunto no me importaba, pero escuché muchas veces a mi superior que era el más importante que teníamos entre manos», escribió. Había que parar como fuera el daño que estos documentos pudieran ocasionar a la dirección del PP si llegaban al juzgado del caso Gürtel. Para este cometido fuera del control judicial, según la Fiscalía Anticorrupción, la Secretaría de Estado de Seguridad encomendó la puesta en marcha del dispositivo a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía Nacional. Esta es la lista, la posición y el cometido que tuvieron los mandos policiales investigados o salpicados por estos hechos, pese a que han justificado ante el juez que su misión era buscar la fortuna oculta de Bárcenas e identificar a sus testaferros. 

Eugenio Pino

Jefe de la DAO. Según la Fiscalía, permitió la puesta en marcha del dispositivo desde la Dirección Operativa de la Policía, que dirigió entre el 2012 y el 2016, con gobiernos del PP. «Con abusos de sus funciones» habría encomendado a subordinados la captación del chófer de Bárcenas para conocer el zulo donde el extesorero guardaba las anotaciones. Tenía plenos poderes del secretario Martínez y gestionó la partida de fondos reservados -al menos 53.266 euros- para conseguir el objetivo. Pino ya fue juzgado por la causa del pen drive aparecido con información del caso Pujol y absuelto en julio pasado. 

José Manuel Villarejo

Comisario adscrito a la DAO. En prisión preventiva desde noviembre del 2017, aparece en el centro del dispositivo junto a su compañero Enrique García Castaño. La unidad de Asuntos Internos y la Fiscalía Anticorrupción le sitúan en el día a día por su contacto directo con los agentes de campo. Este es el caso del chófer Sergio Ríos, con quien departe con asiduidad sobre la marcha del seguimiento, el hallazgo de documentos o informaciones sobre terceros que usaba luego para sus propios intereses. Las grabaciones aparecidas en el registro de su vivienda pusieron a los investigadores en la pista del caso, que se judicializó en noviembre del 2018. En estos audios Villarejo presume de tener siete copias repartidas con conversaciones de sus interlocutores, entre ellos Dolores de Cospedal o su marido, Ignacio López del Hierro. 

Enrique García Castaño

Comisario y jefe de la UCAO. El responsable de la Unidad de Apoyo operativo de la Comisaría General de Información, el Gordo, recibió el encargo de Pino para llevar a cabo esta operación. Para ello, colaboró en la captación del chófer y dispuso unos 70 agentes para las labores de seguimiento entre julio y octubre de 2013. La DAO le entregó 50.000 euros para este cometido. Su equipo halló una parte de la documentación en un estudio de la mujer de Bárcenas. Reportaba directamente al secretario de Estado de Seguridad, al que ha incriminado ante el juez. 

José Luis Olivera

Comisario y director del CITCO. Responsable entre el 2014 y el 2018 del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado, Olivera es una figura de renombre. Los fiscales creen que conocía el operativo, aunque han pedido más diligencias para reforzar su acusación. Se reunió en numerosas ocasiones con Villarejo, conocía la captación de chófer y manejó presuntamente información con fines políticos. Antes fue jefe de la UDEF hasta el 2012, la unidad que destapó Gürtel, y se sospecha que ejerció «control de daños» para el PP, según las grabaciones intervenidas. Fue vocal del Consejo Asesor de la Policía y hoy trabaja en la Federación de Fútbol. 

Andrés Gómez Gordo

Comisario adscrito a la DAO. Conocido en el sumario como Andy o Cospedín, fue responsable de la seguridad de Cospedal cuando era presidenta de Castilla-La Mancha. Recibió el encargo de López del Hierro para que manipulase al chófer de Bárcenas tras fracasar el primer intento de García Castaño. Así se dijo en una conversación en febrero del 2017 entre Villarejo, su socio Adrián de la Joya y Olivera, grabada por el primero y hallada en el registro. 

Marcelino Martín Blas

Comisario y jefe de A. Internos. El máximo responsable de Asuntos Internos, hoy jubilado, aparece de forma tangencial en el caso. Recibió, según Anticorrupción, el primer encargo de Pino para desarrollar el seguimiento, pero se echó para atrás. Las desavenencias con el DAO y con algunos miembros de esta dirección, como Villarejo, han quedado plasmadas a posteriori en diversas causas que se sucedieron en el tiempo, como el caso del pequeño Nicolás o la operación Emperador (Gao Ping). 

José Ángel Fuentes Gago

Inspector jefe adscrito a la DAO. Tuvo «pleno conocimiento» de la puesta en marcha del operativo, pese a su carácter ilícito, y del uso irregular de fondos reservados, según la Fiscalía. Tenía hilo directo con el ministro Fernández Díaz en las operaciones de la llamada ‘policía patriótica', y Villarejo le ha señalado como el autor del informe apócrifo PISA contra Podemos, cuya denuncia contra Pablo Iglesias fue archivada por el Supremo. 

Bonifacio Díaz

Inspector jefe adscrito a la DAO. Anticorrupción le sitúa al mismo nivel que Fuentes Gago. Eran los dos hombres de confianza de Pino en la DAO. Fue juzgado y absuelto por el pen drive de los Pujol. También participó supuestamente en el informe PISA. Recibió una medalla pensionada y un destino en la Embajada española de México. Fue cesado por el actual ministro tras destaparse estos casos.