Un lenguaje cuidado para vender en dos mercados distintos

El PSOE enfría las expectativas de ERC de que se trata de un paso crucial hacia la autodeterminación

El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, y el diputado Gabriel Rufián, durante el Consell Nacional
El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, y el diputado Gabriel Rufián, durante el Consell Nacional

Madrid / la voz

Pere Aragonés presumía este jueves tras la reunión del Consell Nacional de ERC que habían logrado arrancar cuatro importantes conquistas a Pedro Sánchez a cambio de su abstención en la votación de investidura: la bilateralidad entre el Gobierno central y el autonómico, que no existan líneas rojas a la hora de sentarse a la mesa, el establecimiento de un calendario transparente que impida un bloqueo con los temas y, especialmente, el compromiso de facilitar una consulta de la ciudadanía catalana sobre los temas que se vayan acordando en la mesa de negociaciones. Aragonés se olvidó de mencionar otro gran triunfo: el del lenguaje.

El Lenguaje

«Conflicto político». La cabecera del documento de página y medio en el que han cristalizado las negociaciones entre el PSOE y ERC deja claro que Sánchez ha aceptado que el desafío secesionista es «un conflicto político», un término que desdeñaba hace menos de dos meses, en plena campaña electoral. Esta imposición de los independentistas no aparece reflejada en ningún punto en concreto, pero subyace a lo largo de todo el documento. Los términos en los que está redactado el texto también son sumamente importantes para que cada uno de los lados de la mesa tenga posibilidad de venderlos de forma distinta a sus públicos. Con el mismo texto en la mano, Aragonés asegura que la consulta autodeterminación es posible y Ábalos sugiere que no, porque no la acordarán en la mesa.

Los jueces, al margen

«Cauces democráticos». Y como se trata de un «conflicto político», solo puede resolverse «a través de cauces democráticos», dice el acuerdo distribuido el jueves por Ferraz. El PSOE y ERC pactaron que «el diálogo, la negociación y el acuerdo» son las únicas herramientas válidas para arreglar el enredo, «superando la judicialización del mismo». Los independentistas pretenden no tener que rendir cuentas ante los jueces, pero lo cierto es que ni el PSOE ni el presidente del Gobierno tienen la capacidad para mantener a la Justicia al margen del desafío soberanista, al tratarse este de un poder del Estado independiente del Ejecutivo. Sánchez solo puede influir a través de la Abogacía del Estado, dependiente del Ministerio de Justicia, como hizo recientemente con el informe sobre la inmunidad de Oriol Junqueras como europarlamentario. El candidato socialista sufrió un resbalón durante la campaña al asegurar que la Fiscalía también dependía de su voluntad, unas palabras por las que se vio obligado a rectificar.

Una MEsa de Tú a tú

«Bilateralidad». La gran reivindicación de ERC para allanar la investidura de Sánchez fue adquirir el compromiso de este de constituir una mesa de negociación entre el Gobierno central y el Gobierno autonómico. «De igual a igual», puntualizaban siempre que tenían la oportunidad los dirigentes soberanistas. Esta idea también asoma con fuerza en la introducción del documento, en el que se apunta a la «bilateralidad» que rige «entre el Gobierno de España y el Govern de la Generalitat de Catalunya».

Posibilidad de referendo

«Consulta a la ciudadanía». El compromiso del Gobierno central de facilitar «una consulta a la ciudadanía de Catalunya» de los acuerdos a los que se vaya llegando en la mesa de negociación supone el punto más polémico de todo el acuerdo. Los soberanistas lo reivindican como la posibilidad de celebrar un referendo de autodeterminación, mientras que el PSOE descarta esta posibilidad, entre otros asuntos, porque en caso de haber una consulta de este tipo, esta debería celebrarse entre todos los ciudadanos españoles, tal y como recoge la Constitución.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags
Comentarios

Un lenguaje cuidado para vender en dos mercados distintos