Sánchez incrementa la presión sobre Iglesias con su programa de gobierno

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión que han mantenido este miércoles con colectivos vinculados al área sanitaria
La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión que han mantenido este miércoles con colectivos vinculados al área sanitaria FERNANDO VILLAR | EFE

El líder socialista reúne el lunes a su ejecutiva para detallarle el documento

29 ago 2019 . Actualizado a las 08:57 h.

A menos de cuatro semanas de que expire el plazo para que el Congreso invista a un presidente, las diferencias entre el PSOE y Podemos para alcanzar un acuerdo parecen insalvables. Mientras Pablo Iglesias exige una vicepresidencia y tres ministerios para apoyar a Pedro Sánchez, el socialista descarta un gobierno de coalición y limita las concesiones a Podemos a un acuerdo programático que se compromete a cumplir durante su mandato.

El presidente del Ejecutivo en funciones mantiene encuentros con líderes de varios movimientos sociales con la intención de perfilar un programa de Gobierno repleto de históricas exigencias de Podemos. El próximo lunes reunirá a su ejecutiva en Ferraz para detallarle las novedades de este programa, que se basará en el documento España Avanza presentado por el PSOE durante la todavía reciente carrera electoral, pero adecuadamente edulcorado para atraer al electorado podemita en caso de que se repitan las elecciones.

El objetivo que busca Sánchez es arrinconar a Iglesias. Bien para que le acabe brindando su apoyo en la investidura, o, en todo caso, para que le resulte extremadamente complicado explicar las razones por las que no lo secunda, dejando en evidencia su ambición por los sillones. Es decir, usar este programa de gobierno como primera bala de campaña para un 10N con cada vez más opciones de convertirse en una realidad. A falta de que se cierre el documento que Sánchez presentará a su ejecutiva, son varios los aspectos con los que Ferraz podría incrementar su asfixia sobre su «socio preferente». 

Ley mordaza y reforma laboral

Uno de los aspectos que Podemos reclama con más insistencia es la derogación de la reforma laboral que emprendió Rajoy en el 2012. Nadie aguarda una revolución absoluta, el PNV y la CEOE ya le advirtieron que anduviera con pies de plomo, pero sí la revisión de algunos de sus aspectos «más lesivos», tal y como avanzó el propio candidato en su última intervención en el Congreso. Por ejemplo, la prevalencia del convenio sectorial sobre el empresarial, la prórroga automática de los convenios colectivos o la medida estrella: la subida gradual del SMI durante la legislatura hasta los 1.200 euros mensuales, justo la cifra que exige Podemos.

Tres cuartas partes de lo mismo sucede con la Ley de Seguridad Ciudadana aprobada por Rajoy en el 2015, popularmente conocida como ley mordaza. A pesar de las peticiones desde la oposición, exigiendo el fin de las devoluciones en caliente, Sánchez comprobó a su llegada a Moncloa que una cosa es predicar y otra dar trigo, por lo que se vio obligado a seguir ejecutando expulsiones de inmigrantes. En Podemos también reclaman que se pueda grabar y difundir imágenes de policías, así como el fin de la utilización de pelotas de goma por los antidisturbios.

Sin duda, otra de las cuestiones que Sánchez puede aprovechar para atornillar a Iglesias es la regulación del mercado mobiliario, la protección de las kellys o trabajadoras de hotel, y los repartidores urbanos. La bandera del feminismo ya se la tiene robada.