Adoctrinamiento escolar en Cataluña

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo BAreño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El president Quim Torra en una escuela infantil el primer día de curso
El president Quim Torra en una escuela infantil el primer día de curso A.G.

Gobiernos del PP y del PSOE han mantenido oculto un informe elaborado por la Alta Inspección del Estado que denuncia que hay libros de texto que incitan al separatismo

12 oct 2018 . Actualizado a las 08:55 h.

El 17 de mayo del 2017, el entonces secretario de Estado de Educación, Marcial Marín, anunció que la Alta Inspección del Estado evaluaría con carácter «de urgencia» los libros de texto de primaria que se utilizan en Cataluña para comprobar si se vulneraban la normativa de la LOMCE mediante el «adoctrinamiento» nacionalista, tal y como denunciaba el sindicato catalán de profesores Ames. Ese informe de la Alta Inspección del Estado se elaboró y fue entregado en febrero del 2018 al entonces ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo. Sus conclusiones eran demoledoras en cuanto al adoctrinamiento ideológico partidista. En el texto se asegura que ocho de los 11 manuales escolares analizados en Cataluña «contravienen» principios de la Constitución e «incitan al separatismo». Pero, a pesar de ello, seis meses después ese informe sigue en un cajón, sin que el anterior Gobierno ni el actual hayan hecho nada para corregir las irregularidades.

PP y PSOE lo ocultaron

Informe sin publicar. Pese a conocer el contenido de ese informe, Méndez de Vigo, que llegó a ostentar la responsabilidad de Educación en Cataluña tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución, nunca hizo nada para revertir esa situación. Y, cuando tras la moción de censura apoyada por los independentistas catalanes se produjo un cambio de Gobierno, la nueva ministra de Educación, Isabel Celaá, negó en principio que se le hubiera entregado ese informe, luego afirmó que no lo encontraba y finalmente, tras haberlo hallado, descalificó el trabajo de la Alta Inspección del Estado diciendo que adolecía de «inexactitudes y falta de rigor». Y que, por tanto, el Gobierno no asumiría su contenido ni lo hará público, como, según dijo, tampoco lo asumió ni lo hizo público el ministerio anterior, que fue quien lo encargó. Celaá llegó a afirmar en el Congreso que controlar el contenido de los libros escolares constituiría una «censura previa» que resultaría inconstitucional.

Cataluña es un país

No habla del rey ni de las Cortes. Pese a la inacción de ambos gobiernos, algunas de las cuestiones que se denuncian reflejan graves casos de adoctrinamiento independentista y de tergiversación de hechos históricos. En un libro de la editorial Barcanova destinado a alumnos de 5º de Primaria se explican los ríos , montañas y el clima de Cataluña, a la que se define como «país» y no como comunidad, y se obvian los accidentes geográficos de todo el resto de España. Ese texto asegura además que los representantes del «país» catalán están capacitados para «convocar referendos para consultar a los ciudadanos sobre la conveniencia o no de aprobar determinadas leyes o tomar determinadas decisiones». El rey o las Cortes generales ni siquiera se mencionan, al igual que el Estado español, pasándose directamente de la Generalitat a la Unión Europea y la ONU.