Extraños compañeros de viaje

Francisco Espiñeira Fandiño
FRANCISCO ESPIÑEIRA REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

Maduro, Assange y los ultraderechistas Farage y Le Pen lideran el escaso respaldo internacional a la independencia catalana, a pesar de los esfuerzos de la Generalitat

17 oct 2017 . Actualizado a las 08:12 h.

De poco le han servido a Carles Puigdemont los 39,6 millones que la Generalitat presupuestó para el 2017 en el mantenimiento de sus embajadas por medio mundo. Tampoco se han traducido en un incremento de apoyo internacional los viajes del consejero de Asuntos Exteriores, el excomunista Raúl Romeva, por medio mundo en busca de reconocimiento a la aventura secesionista que Junts pel Sí y la CUP protagonizan en Cataluña.

Así, la nómina de apoyos foráneos al desafío independentista catalán no puede presumir de demasiado fuste político. Los compañeros de viaje de los secesionistas son algunos de los más repudiados en la escena política internacional: destacados dirigentes de la ultraderecha, como el inglés Nigel Farage, presidentes poco respetuosos con los derechos humanos, como Nicolás Maduro, o sospechosos de cooperar con Vladimir Putin en cualquier maniobra destinada a desestabilizar a las democracias occidentales, como Julian Assange, quizá el más activo en la promoción de las iniciativas de la Generalitat tras recibir la fundación para la que trabaja un contrato de 60.000 euros otorgado a dedo por el Gobierno catalán.

El último de esos poco deseables aliados internacionales que se ha sumado a la causa es el finlandés Jussi Alla-ho, un polémico eurodiputado que lidera el ala más radical del partido de ultraderecha del país nórdico y que atesora en su expediente judicial varias condenas, entre ellas una por xenofobia. También está considerado un supremacista blanco que considera que las versiones del Holocausto nazi son exageradas. Declaró que las mujeres políticas de su país merecían ser violadas y llegó a acusar a Mahoma de ser un pedófilo, entre otros exabruptos.