María Luisa Carballeda nació en Pontevedra hace 61 años, pero cuando tenía 16 se vino a vivir a Barcelona. Asegura que lleva cinco años acudiendo a la manifestación del 12 de Octubre. A la de ayer acudió con unas amigas. «He recibido muchos insultos y escupitajos por no ser independentista y tenía mi bandera escondida, pero ahora todo esto se acabó», afirma con contundencia. Lo tiene y lo expresa muy claro: «Yo me vine para España a trabajar, todo lo que tengo me lo he ganado con esfuerzo, vivo en España y quiero morirme en España».
Acerca de lo que está sucediendo en la política con el proceso independentista, asevera que «ahora vamos a peor».
María Luisa se considera partícipe del éxito económico de Cataluña. «Esta comunidad la hemos hecho rica los que hemos venido de fuera a trabajar en ella, y ahora ellos, los independentistas, la están hundiendo», sostiene. Y muestra su parte de optimismo sobre cómo se resolverá el problema catalán. «Luchamos por lo que creemos y estoy convencida de que esto irá para arriba quieran o no quieran algunos».