La Generalitat controló el 1-O con la infraestructura web de un museo privado

La Guardia Civil asegura que bloqueó el E-vot, que solo funcionó unos minutos durante la jornada


madrid / colpisa

Los promotores del 1-O controlaron todo el proceso telemático del referendo ilegal a través de una complicada maraña informática cuyo centro fue la web de un conocido museo modernista del centro de Barcelona, de titularidad privada, y, al menos en teoría, totalmente desvinculado a la Generalitat, lo que dificultó su detección hasta el último momento por el Ministerio del Interior.

La aplicación con la que la Generalitat intentó burlar la prohibición del referendo -y que la Guardia Civil insiste en que solo estuvo accesible en momentos muy puntuales- tenía el nombre de E-vot (voto electrónico). Los agentes del instituto armado que estaban de guardia en el CTTI el domingo de madrugada, varias horas antes de que abrieran los colegios, detectaron que se estaban realizando una serie de «conexiones atípicas» desde un servidor «alojado en Amazon» a la base Diplocat, que gestiona el Registro de Catalanes y Catalanas en el Extranjero, el censo de residentes fuera de la comunidad.

Esas conexiones atípicas realizadas desde el departamento de Raúl Romeva llevaron a la página web del museo (www.casadelespunxes.com, a día de ayer todavía cerrada), donde los independentistas habían abierto varios puertos que «estaban dando servicio al recuento del referendo». A este portal estaba siendo redirigidos todos los datos del censo de la Generalitat para usarlos en el denominado censo universal. Desde las 8.30 de la mañana del domingo, cuando consiguió autorización judicial para bloquear la web del museo, la Guardia Civil afirma que bloqueó el E-vot, que solo funcionó unos minutos durante la jornada.

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La Generalitat controló el 1-O con la infraestructura web de un museo privado