Un dolor que se extiende por todo el mundo

TANIA TABOADA REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

PAU BARRENA | AFP

Un niño español de tres años y un italiano que se puso de escudo de su hijo, entre los 14 muertos

19 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Trece años después del atentado más sanguinario de los perpetrados en nuestro país, el terrorismo yihadista ha vuelto a golpear a España. En esta ocasión, los terroristas han elegido el lugar más turístico de Barcelona para cometer sus barbaridades. En el del jueves, se han cobrado la vida de 14 inocentes, han herido a más de 130 personas de 35 países diferentes y han dejado a familias rotas y un dolor que se extiende por todo el mundo.

Si en el año 2004 los terroristas fijaron las primeras horas de un 11 de marzo para hacer explotar once bombas de manera casi simultánea en cuatro trenes de cercanías de Madrid, en esta ocasión han elegido la tarde de un 17 de agosto para irrumpir con una furgoneta a toda velocidad y provocar una masacre en las Ramblas. Si el 11-M se saldó con 192 víctimas mortales de 17 nacionales distintas; el 17 de agosto pasará a la historia por un atentado con un menor número de víctimas mortales, pero afectando a 35 países.

La información oficial apunta a cuatro españoles, tres alemanes, dos italianos, una portuguesa, una belga y una estadounidense entre víctimas mortales. Hay personas desaparecidas o no identificadas de Colombia, Portugal y Australia. Según las autoridades, hay víctimas de 35 nacionalidades diferentes. Un español de 60 años se convirtió en la primera víctima identificada y la última en sumarse a este fatídico recuento fue una mujer, oriunda de Zaragoza, fallecida ayer por las heridas recibidas tras ser acuchillada en Cambrils. 

LA VÍCTIMA MÁS JOVEN

Javi Martínez, tres años. Tan solo tenía tres años y es la víctima mortal más joven del atentado de Barcelona. Paseaba junto a su madre y los tíos de esta cuando la furgoneta irrumpió en las Rambas y los arrolló. Además del pequeño, falleció también su tío abuelo, un andaluz emigrado hace años a Cataluña. Se trata de Francisco López Rodríguez, de 57 años y natural de Lanteira (Granada), pero que residía en Rubí, una localidad próxima a Barcelona, donde está previsto que sus restos sean inhumados. El hombre caminaba por la zona céntrica del paseo junto a su mujer, que ha resultado herida de gravedad. También les acompañaban la sobrina de esta última, que ha muerto. 

En cambrils

De Zaragoza y de 63 años. La víctima ingresada muy grave en el hospital Joan XXIII de Cambrils y que falleció ayer es Ana María Suárez, de 61 años y residente en Zaragoza. Según fuentes cercanas, la mujer pasaba unos días en la Costa Dorada de vacaciones cuando fue sorprendida por el segundo ataque terrorista perpetrado en Cataluña este jueves. Fue acuchillada por el único terrorista que consiguió escapar inicialmente de los mossos que abatieron a los otros cuatro atacantes. El marido de la fallecida permanece ingresado en estado grave en el mismo hospital donde pereció su mujer. Al igual que la hermana menor de Ana María Suárez, quien también permanece en estado grave tras el segundo atentado que vivió la comunidad catalana el jueves.

en presencia de los hijos

Dos jóvenes italianos. El Ministerio de Exteriores italiano confirmó en Roma que hay dos italianos entre las víctimas. El primero en ser identificado fue Bruno Gulotta, de 35 años de edad y natural de Legnano, un municipio cercano a Milán. Estaba de vacaciones con su pareja Martina, de 28 años de edad, y sus dos hijos. «Se puso por delante de los niños y fue arrollado», manifestó un responsable de la empresa en la que trabajaba, tras hablar con la mujer. Gulotta era responsable de ventas para la revista informática Tom’s Hardware. En cuanto al segundo italiano fallecido, se trata de Luca Russo. Tenía 25 años de edad y era ingeniero. Residía en Bassano del Grappa, a unos 100 kilómetros de Venecia. Paseaba por la Rambla con su pareja sentimental, que resultó herida pero no de gravedad. 

militar de vacaciones

Una mujer belga. La muerte de una ciudadana belga fue confirmada por el ministro de Exteriores de este país en la jornada de ayer. Según se pudo saber, se trata de Elke V., de 44 años de edad y empleada del servicio postal. En el momento de la tragedia, se encontraba en la Ciudad Condal de visita con su marido, militar de profesión, y sus dos hijos de 11 y 14 años. Las primeras informaciones oficiales hechas públicas por el Gobierno alemán indican que habría unos 13 ciudadanos germanos heridos. De ellos varios estarían en estado muy grave, según recoge la prensa local citando a fuentes de Exteriores. Las mismas fuentes no descartan que pueda haber víctimas mortales entre los ciudadanos alemanes. La cadena de televisión pública ZDF informó horas antes citando a fuentes de la seguridad que tres naturales de ese país habrían muerto en el atentado ocurrido el jueves en Barcelona.

PORTUGAL

Una fallecida y un desaparecido. Las autoridades portuguesas confirmaron que otra víctima mortal es una mujer de ese país, de 74 años y residente en Lisboa. Otra portuguesa de unos 20 años sigue desaparecida. Por el momento no se conoce su identidad. También se busca a otra mujer portuguesa que permanece desaparecida desde este jueves. 

en su ausencia

Desaparecido . Se confirma que el estadounidense Jared Tucker, de 42 años de edad, que estaba desaparecido, es una de las víctimas mortales del atropello masivo. Jared estaba en la capital catalana junto a su esposa Heidi, pero se separaron un momento -él para usar el baño y ella para comprar unos souvenirs- y ya no lograron encontrarse en el caos. La familia de él no sabía si estaba con vida o no pero hoy las peores sospechas han sido confirmadas mediante un comunicado. 

Un niño australiano desaparecido

Ocho australianos resultaron afectados en el atentado yihadista. Se incluyen cuatro que resultaron heridos, tres que han requerido ayuda consular y uno que permanece desparecido. En cuanto a este último podría tratarse de un menor, Julian Alessandro Cadman, un niño australiano de siete años de edad y cuya familia lo busca a través de las redes sociales. Se perdió de su madre tras la masacre.