Un fiscal de los que en su día se postularon para el cargo podría ocupar la vacante

M. B. MADRID / COLPISA

ESPAÑA

El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, era uno de los señalados por la trama liderada por Leire Díez.
El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, era uno de los señalados por la trama liderada por Leire Díez. benito ordoñez

Mientras tanto ocupará la plaza de Manuel Moix de forma interina la teniente fiscal Belén Suárez

02 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Cada vez que le preguntaban al fiscal general José Manuel Maza por la polémica elección de Manuel Moix, su respuesta no variaba: «Estoy orgullosísimo, ha sido un acierto». Maza quería a alguien externo para controlar el trabajo de los integrantes de Anticorrupción, acostumbrados al dejar hacer de su antecesor en la jefatura, Antonio Salinas. En suma, buscaba «poner orden». El perfil que ahora estudiará el fiscal general para sustituir a Moix -mientras tanto ocupará su plaza de forma interina la teniente fiscal Belén Suárez- no debería salirse de estos principios: un acusador que vise todos los escritos que salen de la Fiscalía Anticorrupción; una puntual rendición de cuentas del trabajo de cada fiscal; la eliminación de las investigaciones prospectivas, encaminadas a ver «si aparece algo»; la actuación de la Policía, Guardia Civil y de la Agencia Tributaria bajo la dirección de los fiscales «y no viceversa»; la agilización de los procedimientos o el control de las filtraciones de sumario bajo secreto.

Sin embargo, dada la grave crisis institucional abierta por el dimisionario, quizá el fiscal general ya no tenga tan en cuenta que el elegido no haya formado parte de esta fiscalía, como ocurrió con Moix. Por este motivo, se podría abrir un abanico entre las personas que en su día se postularon para el cargo: la citada teniente fiscal Belén Suárez; la fiscal del caso Púnica, Teresa Gálvez; el acusador en la caja B del PP, Antonio Romeral; el que fuera fiscal de las tarjetas black, Alejandro Luzón; Carlos Alba, ex teniente fiscal de Ciudad Real, o José Miguel Alonso, que llevó a juicio a Ramoncín por el caso SGAE.