El PSOE empieza la cuenta atrás para la batalla definitiva por su liderazgo con las heridas abiertas

paula de las heras MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Miguel Ángel Molina | EFE

El 21 de mayo habrá primarias, y el 17 y 18 de junio, el congreso

01 abr 2017 . Actualizado a las 12:49 h.

Ahora sí, empieza oficialmente la cuenta atrás para elegir al líder del PSOE. Seis meses después de la caída de Pedro Sánchez en aquela convención del 1 de octubre, que el propio presidente de la gestora, Javier Fernández, calificó de «bochornoso», el comité federal convocará hoy el 39º congreso federal de la historia del partido para el 17 y 18 de junio y la elección directa por sus militantes del secretario general el 21 de mayo. Los secretarios de organización de todas las federaciones acordaron ayer el calendario con el responsable de la dirección interina, Mario Jiménez, en una reunión en la sede de Ferraz, en Madrid. Sin lío.

La tensión entre la candidatura del ex secretario general y la gestora no eran buen augurio para esta cita en la que el sanchismo contaba con dos representantes -el número dos del partido en Navarra, Santos Cerdán, y la de Castilla y León, Ana Sánchez-, pero finalmente, según los asistentes, todo transcurrió con tranquilidad. «Nuestra tarea aquí era facilitar las cosas, para la batalla ya están otros», argumentó Ana Sánchez. Eso no quiere decir que en el comité federal de hoy no pueda abrirse alguna controversia.

De momento, los plazos están claros. A medianoche de ayer se cerró el censo de los potenciales votantes, al corriente de pago de sus cuotas como militantes, pero no se hará público hasta el 28 de abril. Ahora se abre además un pequeño paréntesis hasta que pase la Semana Santa. El día 20 empezará la recogida de avales -cada aspirante necesita la firma de, al menos, un 5 % de los afiliados, es decir unos 9.000- y el 4 de mayo se entregarán al comité de garantías. Pedro Sánchez había pedido que los avales que consiga cada candidato «se destruyan automáticamente», una vez que hayan sido contabilizados y comprobada su validez, con el fin de «garantizar que se avala en libertad, no por miedo, ni por presiones».

El 8 de mayo se sabrá ya quiénes son los candidatos oficiales, aunque nadie espera sorpresas -la pugna se dirimirá entre Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López- y el 9 comenzará oficialmente la campaña, pese a que para entonces los tres contendientes habrán realizado ya decenas de actos entre mítines y encuentros con afiliados. Está previsto que, en algún momento, durante la campaña haya un debate para que Sánchez, Díaz y López confronten sus propuestas. Es lo que ocurrió también en las primarias del 2014 entre Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias. Aún no se ha pactado, sin embargo la fecha. Y tampoco se descarta aceptar un debate organizado por alguna televisión privada en caso de que haya alguna interesada. Al fin y al cabo, quedan todavía siete semanas para la votación clave. 

Proceso largo

A estas alturas muchos admiten que el proceso ya se les está haciendo largo. Y no solo del lado de quienes antes se echaron al ruedo, es decir, de los afines al exlendakari y al ex secretario general. También muchos partidarios de Díaz admiten que les gustaría resolver ya un asunto en el que el partido consume demasiadas fuerzas y que produce un inmenso desgaste a los ojos del a opinión pública. Si la gestora de verdad creía que, alejando la celebración del congreso del fatídico 1 de octubre, podría «bajar el nivel de la temperatura» de ese «fuego interior» que, según Fernández, les consumía, erró.

Los detractores de esa decisión, ahora divididos entre López y Sánchez, siempre defendieron que la gestora se estaba extralimitando en sus competencias y que el congreso debía ser convocado de inmediato. Ahora creen que es todavía más evidente que entonces que los tiempos manejados por la dirección interina solo buscaban evitar más problemas institucionales a Susana Díaz.

La gestora argumentó, en su momento, que había que abrir primero un debate sobre el proyecto. Pero este apenas se ha dado. Hoy se aprueba la ponencia política y a primera hora de la noche los miembros del comité no la habían recibido. «Es bastante inexplicable», lamentan fuentes del equipo de López.

El comité federal de hoy está llamado además a ratificar el «acuerdo de desarrollo y ampliación del protocolo de unidad entre el PSOE y el PSC», en virtud del cual los afiliados catalanes que quieren participar en las primarias han tenido que incorporarse a un censo «específico». Con ello el PSC ha bajado de los 20.000 militantes del 2014 a los 14.000 que están en la actualidad al corriente de pago y Cataluña ha sido relegada de segunda a cuarta federación en número de afiliados.