Clavelina no pagó sucesiones a Asturias

En su caso, con una herencia de un hermano fallecido en Venezuela sin residencia habitual en España, se abona el tributo al ente estatal con tipos más gravosos que los de las comunidades

Clavelina García, en un programa de Antena3
Clavelina García, en un programa de Antena3

Redacción

Una jubilada de Pola de Siero se ha convertido en la cara visible del movimiento en contra del impuesto de sucesiones. Clavelina García recorre los platós de televisión y encabeza las manifestaciones contra el tributo a las herencias con un mensaje que carga contra las diferencias a la hora de abonar esta tasa entre las distintas comunidades autónomas y remarcando que, en el caso de Asturias, se encuentra entre las más altas del Estado. Sin embargo, Clavelina García no pagó el impuesto de sucesiones al Principado y tampoco hubiera tenido que abonar una cantidad menor a la que pagó -80.000 euros por una herencia de 300.000 recibida de su hermano- en el que caso de que hubiera vivido en cualquier otro territorio del país.

Es así porque el impuesto de sucesiones es un impuesto estatal, cedido a las comunidades autónomas que han establecido diferentes tipos para tramos muy variados de herencias. Pero en los casos en los que el causante de la herencia, es decir la persona que al morir deja su legado a otro, fallece en el extranjero y no ha sido residente habitual en el territorio nacional, se aplica la normativa estatal. No se paga el impuesto a la comunidad autónoma sino a la Hacienda del Estado, que tiene además unos tipos más gravosos que los que establecen cada una de las regiones. El caso de Clavelina García se produce después de la muerte de su hermano, que había residido alrededor de 70 años en Venezuela, y fallece en ese país. A su hermana Clavelina le legó un total de 300.000 euros en efectivo por los que tuvo que abonar 80.000 euros a la administración. Estas cifras coinciden exactamente con los tipos que establece la normativa estatal, en la que a diferencia de Asturias, donde estaban exentas las herencias hasta 150.000 euros, se comienza a pagar desde 7.993,46 euros. Para una herencia de 300.000 se aplica la cuota correspondiente al tramo de entre 239.389,13 y 398.777,54; es decir, el abono de 80.655,08 euros. Es posible tramitar el pago tanto en oficinas de Hacienda en Madrid como en las delegaciones provinciales, e incluso a través de las haciendas autonómicas que después trasladan ese monto a la nacional. Pero el pago es al Estado y no a la comunidad autónoma.

En todo caso, y aunque la herencia hubiera tenido que abonarse a la comunidad la diferencia no hubiera sido sustantiva respecto a lo que se paga en otros territorios. Así, una herencia de 300.000 euros recibida por un hermano, con un coeficiente de patrimonio menor de 400.000 euros, hubiera pagado 84.780 euros en Asturias, 84.795 en Madrid, 84.852 en Cantabria y hasta 84.855 en el caso del ente estatal.

En declaraciones realizadas a La Voz de Asturias, Clavelina García resaltó que la herencia que había recibido fue en efectivo y que se sorprendió en su momento del monto que tenía que abonar «pensé, ¡madre mía, cuánto me quitan! pero como era dinero, pagué dinero y quedé con dinero, el problema es que si hubiera sido una propiedad no la hubiera podido pagar». También indicó que todo los pagos se habían efectuado en Asturias pero que desconocía a qué administración en concreto. «No lo sé», señaló y destacó que cuando acudió a la plataforma en contra del impuesto de sucesiones no pensó en su caso en concreto «si no en los que tienen que pagar y les quitan las propiedades». Preguntada al respecto de que la normativa estatal se aplica al conjunto de las comunidades sin diferencias entre territorios, García respondió que «si es así, es justo, pero yo no defiendo mi problema».

«La herencia la recibí de mi hermano, que estaba en Venezuela y llevaba allí 70 años trabajando. Aquí no lo conocía nadie, porque murió allí con 95 años», destacó García quien añadió que «fuimos honrados porque si callamos y esperamos cuatro o cinco años eso prescribe». En ese sentido insistió que al igual que «cumplimos con nuestras obligaciones también queremos nuestros derechos» y que «quiero lo mismos derechos que las otras comunidades ¿eso es pedir demasiado?».  

El hecho de que la herencia fuera recibida por parte de un hermano resulta también determinante para señalar que las diferencias entre comunidades tampoco son tan marcadas. Los hermanos -a diferencias de las herencias recibidas por ascendientes o descendientes directos- se incluyen en el grupo III y tienen menos bonificaciones. No hay ninguna en el caso de Asturias como tampoco en Andalucia, ni Aragón, Castilla y León, tampoco Castilla La Mancha, Murcia, La Rioja, ni tampoco Valencia. Sí tienen reducciones por un monto fijo de 8.000 euros las comunidades de Baleares, Cantabria, Cataluña y Madrid; y de 9.300 en el caso de Cantabria. Pero en modo alguno, en ningún caso, una herencia recibida de un hermano por valor de 300.000 hubiera tenido que pagar 800 euros en alguna de esas comunidades. Eso en el caso además de que fuera residente en ellas ya que, si su residencia habitual era en el extranjero y fallece en el exterior, se aplica la normativa estatal.

En declaraciones a La Voz de Asturias, Clavelina García calificó de «expolio» el cobro de este tributo que, según aseguró, afecta de manera singular a «gente que poco a poco a base de trabajo fue comprando fincas o casas» y que al no poder hacer frente al pago, insistió, de la tasa reclamada por la administración, tiene que renunciar a ella y «luego se subasta por 3 pesetas y quien se lo queda son los más ricos, mientras que la gente es más pobre». En todo caso García recalcó que no quiere «personalizar» su protesta con su pericipecia particular sino dar voz a otra gente «que estábamos como dormidos hasta que la cosa fue creciendo gracias a la plataforma y a que los periódicos empezaron a publicar casos».

Según los datos oficiales del Ente Tributario del Principado de Asturias, entre los años 2012 y 2015 abonaron el impuesto de sucesiones en Asturias un total de 4.191 personas. Hasta el año pasado, los herederos directos estaban exentos de abonar la tasa en los casos en los que hubieran recibido un legado valorado hasta 150.000 euros. Esta exención aumentó hasta 200.000 euros después de la aprobación de los presupuestos de la comunidad para 2017 y, en virtud del acuerdo firmado entre PP y PSOE para aprobar las cuentas, el próximo mes de abril se incrementará aún más la exención hasta los 300.000 euros. Según cálculos de la Consejería de Hacienda, en los últimos años venian abonando el tributo en Asturias una media de 800 personas, que se reducirá a alrededor de 400 a partir de este 2017 y que podría rondar las 200 cuando entre en vigor la exención de 300.000.

Durante los años 2012 a 2015, el Principado recaudó por este impuesto un total de 86,3 millones de euros de los que algo menos de la mitad (41,3 millones) correspondían a herencias de familiares directos; y hasta algo más de los 45 millones restantes corresponde a herencias de afinidad indirecta).

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