El arraigo, «sobradamente conocido», clave para la libertad de Urdangarin

La resolución de las juezas de la Audiencia de Palma supone un nuevo varapalo para el fiscal anticorrupción Pedro Horrach


Palma / Colpisa

La Audiencia Provincial de Palma apuntó muy bajo, imponer menos medidas cautelares era imposible técnicamente. La fianza reclamada por la Fiscalía abría la puerta a que el tribunal pudiera castigar a Urdangarin con medidas menos gravosas, como la retirada del pasaporte que pretendía Horrach, pero la sala tampoco aceptó esa cautelar que hubiera hecho cambiar de vida al matrimonio Urdangarin-Borbón. Al final, las tres magistradas se limitaron a imponer a Urdangarin comparecencias mensuales ante las autoridades suizas. Lo mínimo legal. También tuvo suerte Diego Torres. Las magistradas justificaron en ambos casos la suavidad de las medidas cautelares por el «arraigo» de los dos y, sobre todo, por su «conducta» durante el proceso, acudiendo puntualmente ante la Justicia siempre que han sido llamados.

La resolución, eso sí, hace un «apercibimiento expreso» de que el «incumplimiento de las medidas cautelares» podría llevar al tribunal a decretar la prisión provisional. La condena algo superior a Torres (ocho años y medio de prisión) le ha supuesto que las magistradas, además de idénticas medidas cautelares que a Urdangarin, le hayan retirado el pasaporte y prohibido salir del país. Para las tres jueces, las cauciones y la retirada del pasaporte como medida complementaria (en el caso de Urdangarin) son medidas excesivas. El fiscal insistió en la «gravedad de los delitos» y la «elevada pena impuesta» a ambos para forzar unas medidas preventivas más severas, pero el tribunal aduce en su resolución que, a pesar de que esos dos datos son «fundamentales», no «pueden operar como único criterio de aplicación objetiva y pura para ponderar el peligro de fuga». Y es ahí donde las juezas Samantha Romero, Rocío Martín y Eleonor Moyá echan un capote a los condenados: «Los acusados, en ningún momento han tratado de eludir la acción de la justicia y así, pese a las penas solicitadas, han comparecido a cada uno de los llamamientos, en todas las instancias, y en el día de hoy (por ayer), a la hora indicada».

Tampoco embargo preventivo

Además, entiende el tribunal, tanto el exduque como su exsocio «disponen de arraigo suficiente (familiar, social y laboral) en territorio nacional», especialmente Urdangarin, «cuyas particulares circunstancias, sobradamente conocidas, nos eximen de su pormenorizado análisis». «Tal arraigo -prosigue el fallo- y la conducta hasta el momento observada por los acusados, ponderados con la condena recientemente impuesta, permite a la sala estimar que el incremento del riesgo de huida que ello pudiera suponer puede ser conjurado con la adopción de otras medidas cautelares menos gravosas que garanticen la sujeción de los acusados al control del tribunal».

La resolución es un nuevo varapalo para la Fiscalía, después de que la semana pasada el tribunal redujese a la tercera parte las penas que pedía para Urdangarin y no suscribiera buena parte de sus argumentos sobre las irregularidades del Instituto Nóos en Baleares y, sobre todo, en Valencia. Horrach daba por hecho que las magistradas no asumirían las fianzas, pero no esperaba que la sala llegara al extremo de reducir al mínimo legal las medidas cautelares, sin siquiera quitarle el pasaporte a Urdangarin. La Abogacía del Estado (representante de Hacienda en este proceso) tampoco acabó bien parada. Quería que se ejecutara ya el «embargo preventivo» de los dos condenados para hacer frente a sus delitos fiscales, pero las magistradas también dijeron «no». De nuevo, la resolución más benévola para los encausados dentro de los límites legales.

La batalla por las irregularidades en Valencia será la base del recurso ante el Supremo

La Fiscalía no tira la toalla a pesar de los reveses que han supuesto para sus tesis primero la sentencia y, luego, las suaves medidas cautelares impuestas por el tribunal a Iñaki Urdangarin y Diego Torres.

El fiscal Pedro Horrach va a anunciar de inmediato al tribunal su intención de presentar un recurso de casación ante el Supremo por el fallo del caso Nóos. Horrach, que aspira a que la fiscalía general le conceda la excedencia el próximo abril, pretende que esa sea su última actuación en este sumario. Un mero trámite, porque el grueso del trabajo ya debería corresponder a la Fiscalía del Supremo y no a él. Horrach no quiere implicarse más que lo justo en esa próxima batalla judicial que ya se librará en Madrid. Ya trabaja, no obstante, en un borrador de recurso para sus compañeros del Supremo que debería plasmarse en un escrito oficial ante el alto tribunal a principios de abril, cuando acabaría el plazo para presentar las apelaciones.

La convicción de Horrach es que todavía hay tiempo para remontar un partido que se ha puesto muy cuesta arriba. La Fiscalía quiere poner toda la carne en el asador contra la total absolución de la supuesta trama valenciana del caso Nóos, sin duda el mayor varapalo de la sentencia. Anticorrupción alegará ante el Supremo que la propia sentencia da por probados muchos ilícitos en la organización de los Valencia Summit que, sin embargo, no tienen reflejo en las condenas. La intención de Horrach es promover un recurso en el que se haga hincapié en el que el tribunal juzgador no ha valorado de manera suficiente pruebas como las facturas falsas o duplicadas que se presentaron en Valencia. 

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El arraigo, «sobradamente conocido», clave para la libertad de Urdangarin