Correa: «Dejamos de trabajar para el PP de Rajoy al fichar al secretario de Aznar»

mateo balín MADRID / COLPISA

ESPAÑA

FERNANDO VILLAR | EFE

Admitió la financiación irregular de campañas de los populares entre el 2003 y 2004

15 oct 2016 . Actualizado a las 04:00 h.

«He dormido poco haciendo memoria sobre determinados asuntos». Francisco Correa, menos fresco y más olvidadizo, siguió confesando ayer algunos de los hechos delictivos que le imputa la Fiscalía en el macrojuicio por la primera época del caso Gürtel (1999-2005). El cabecilla de la trama corrupta entró en la sala de vistas de la Audiencia Nacional con ganas de revelar nuevas cosas y matizar otras que dejó a medias el jueves. Fueron tres horas de interrogatorio de la fiscal, tiempo suficiente para relatar los «verdaderos motivos» por los que rompió con el PP de Mariano Rajoy y negar la implicación del exvicepresidente del Gobierno Francisco Álvarez-Cascos.

De forma previa, Correa quiso matizar al tribunal un «asunto importante». El jueves afirmó que la «química» con la dirección nacional del PP se rompió tras la llegada a la presidencia del partido de Mariano Rajoy en el 2004. Circunstancia que dejaba a Rajoy como la persona que cortó de raíz con el empresario. Pero ayer aseguró que «no dejamos de trabajar con el PP porque se fuera (José María) Aznar y llegara Rajoy». «Lo que pasó realmente, dijo, es que yo fiché al secretario personal de Aznar, Antonio Cámara, a través de la mediación de Alejandro Agag (yerno del expresidente del Gobierno e «íntimo amigo» de Correa). Cámara tenía problemas graves con Rajoy y con el PP. Estuvo un año trabajando con nosotros, pero tenía una relación fatal con ellos y por eso se rompió todo», declaró.

Correa continuó su relato admitiendo la financiación irregular de campañas electorales del PP -municipales, autonómicas, generales y al Parlamento Europeo de 2003 y 2004-, así como el cobro de comisiones referidas a la intermediación a favor de los intereses del grupo Ros Roca. Para ello la fiscal incidió en el papel de dos mercantiles del grupo, Spinaker S.L., creada en el año 2000 para canalizar los ingresos procedentes de la organización de las citadas campañas, en la que compartían beneficios, entre otros, Bárcenas, Jesús Merino y Jesús Sepúlveda; y la sociedad Rialgreen S. L., la cual tenía como actividad económica principal la gestión de la organización de esas citas electorales.