¿Y ahora qué? El PSOE se sume en el caos

La incertidumbre es total ante las diferencias de interpretación y la falta de concreción de los estatutos


Madrid / La Voz

La insólita situación de que la actual dirección del PSOE y los críticos de Sánchez no se pongan de acuerdo respecto a las consecuencias que tiene en el funcionamiento del partido la dimisión de más de la mitad de la ejecutiva, y la escasa concreción de los estatutos socialistas, hace que ahora mismo no haya un calendario claro sobre los pasos a dar en los próximos días y genera una enorme incertidumbre, que afecta al proceso de formación de Gobierno y a la posible convocatoria de nuevas elecciones.

¿Qué tiene que ocurrir a partir de ahora, según Pedro Sánchez?

Según aseguró ayer el secretario de organización del PSOE, César Luena, tras la dimisión de diecisiete miembros de la ejecutiva el resto de integrantes de este órgano conservan sus funciones y han sido citados hoy a las 10.30 en Ferraz. Esta ejecutiva disminuida convocará un comité federal extraordinario que, a su vez, fijará un congreso extraordinario que deberá elegir un nuevo líder del partido y nueva ejecutiva. De esa forma, según Luena, las dimisiones habrían servido en realidad para que se cumplan los planes de Sánchez de convocar un congreso extraordinario y de que sean los militantes los que decidan lo que debe hacer el partido.

¿Qué tendría que ocurrir a partir de ahora, según el sector crítico?

Según aseguró ayer el ya exsecretario de política federal en la ejecutiva del PSOE, el andaluz Antonio Pradas, después de la dimisión de la mitad más uno de los miembros de la ejecutiva Pedro Sánchez ya no es el secretario general del partido porque así lo establecen los estatutos del PSOE. Y, por tanto, no puede reunir hoy a la ejecutiva socialista, que está también disuelta. Según este sector, las dimisiones obligan a crear una comisión gestora, que es la única que puede tomar decisiones en la formación a partir de ahora.

¿Habrá reunión del comité federal este sábado, como estaba previsto?

Sí, según los planes de Sánchez. Pero la ejecutiva modificará el orden del día, que pasará a tener un único punto, que será la convocatoria de un congreso federal extraordinario. Ese congreso no tiene todavía fecha fijada, pero Sánchez y sus afines pretenden que se mantengan los plazos previstos inicialmente por el secretario general, de manera que haya unas primarias el 23 de octubre y el congreso tenga lugar a principios de diciembre, previsiblemente unos días antes de que se celebren las hipotéticas terceras elecciones generales. De esa forma, Sánchez podría todavía ser el candidato del PSOE si se impone en las primarias.

¿Pueden tumbar los críticos a Sánchez en el comité federal?

Sí. Si el secretario general se atrinchera y se mantiene en el cargo a pesar de las dimisiones en la ejecutiva, los críticos podrían plantear una moción de censura contra el secretario general en el comité federal, que debería ser votada por todos sus miembros. El problema es que esa moción debería ser incluida en el orden del día y críticos y afines a Sánchez tampoco se ponen de acuerdo en si Verónica Pérez, presidenta del comité federal y afín a Susana Díaz, tiene o no el control de la mesa del comité. Además, se da el caso de que los 17 que han dimitido forman parte del comité federal por el hecho de estar en la ejecutiva, con lo que ni siquiera está claro si podrían votar o no en este órgano ni cuál es ahora el censo real del comité federal.

¿Hay algún precedente de un episodio similar?

Sí. En el 2014, 25 miembros de la ejecutiva del PSOE en Castilla y León dimitieron en bloque, lo que obligó a disolver este órgano, de 48 integrantes, y nombrar una gestora. Con ese movimiento, los críticos consiguieron apartar al entonces secretario general, Julio Villarrubia. A nivel nacional, en el año 2000, tras la dimisión de Joaquín Almunia como secretario general, los líderes territoriales consensuaron en el comité federal una gestora, que fue la que tomó las decisiones a partir de ese momento.

¿Cómo afecta esto a la formación de Gobierno?

Entre las decisiones que debe tomar la nueva dirección del PSOE, bien sea a través de una gestora o de una ejecutiva surgida de un congreso, está la de si el partido se abstiene o no en una hipotética nueva investidura de Mariano Rajoy. Esa postura debería tomarse antes del 31 de octubre, fecha en la que concluye el plazo para intentarlo y, superada la cual, serán inevitables unas terceras elecciones.

¿Quién es el favorito para dirigir la gestora si acaba formándose?

El candidato del sector crítico para dirigir la gestora es Javier Fernández, presidente del Principado de Asturias y secretario general del PSOE en esa comunidad. De constituirse esta gestora, Fernández sería el que diera la cara para proponer una abstención del PSOE en la sesión de investidura que permita gobernar a Rajoy.

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