El lunes se pone en marcha el proceso para renovar su cúpula con las dos corrientes internas más influyentes enfrentadas
16 jun 2016 . Actualizado a las 20:06 h.La CUP se encuentra en el momento más delicado en sus cerca de 30 años de vida y corre el riesgo de romperse, como ya les ha ocurrido a otras formaciones durante el proceso independentista, como CiU, Unió, Iniciativa o el PSC.
Dos hechos decisivos para la política catalana, como son la larga negociación para cobrarse la cabeza de Artur Mas y permitir la investidura de Puigdemont y la decisión de tumbar los presupuestos de la Generalitat, dejando el proceso muy tocado, han dividido a la formación de la izquierda radical independentista.
Los antisistema pondrán en marcha el lunes que viene el proceso para renovar su cúpula, en este caso el secretariado nacional formado por quince miembros, que se encuentra partido en dos, entre las dos corrientes internas más influyentes: Endavant, anticapitalista y de corte revolucionario, y Poble Lliure, la más independentista, heredera de la rama política de Terra Lliure y la que fue partidaria de investir a Mas y de no vetar los presupuestos.
La CUP se prepara para armarse internamente, pues en septiembre debe tomar la decisión definitiva que le puede hacer saltar por los aires: si apoya o no la cuestión de confianza a la que se someterá Carles Puigdemont.
Los asamblearios tienen en sus manos el futuro de la legislatura, pero no acaban de dar con la tecla para tomar decisiones (en algunas votaciones intrenas incluso se ha dado el empate) y que éstas no afecten a la organización.
Días antes de que los cuperos empiecen a se diseñar su nueva cúpula, la corriente Poble Lliure, harta de que Endavant esté imponiendo sus tesis, llamó a «renovar urgentemente» la dirección de la formación y sus mecanismos de toma de decisiones para superar las «contradicciones» internas, que están generando «tensiones». La guerra interna es muy fuerte y desde Poble Lliure, que son los más pactistas con CDC y ERC, acusan a los halcones de Endavant de haber actuado «contra los fundamentos históricos del independentismo». Se especula con que en la votación de la moción de confianza, la CUP podría dividirse entre los partidarios de acabar con la legislatura y los que podrían apoyar a Puigdemont por el bien del proceso.