Un caso que tensa la relación de Rajoy con el exlíder del PP

G. B. MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

La difusión de la noticia sobre las supuestas irregularidades cometidas por Aznar llega en pleno enfrentamiento del expresidente con Rajoy

14 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La difusión de la noticia sobre las supuestas irregularidades fiscales cometidas por José María Aznar llega en pleno enfrentamiento del expresidente del Gobierno con Mariano Rajoy, al que ha cuestionado en varias ocasiones y al que exigió la convocatoria de un «congreso abierto» durante una reunión del comité ejecutivo popular. Pese a que ayer se especulaba con la posibilidad de que la filtración de la noticia fuese una advertencia al exlíder del PP para que cese en sus ataques a Rajoy en un momento en el que el actual presidente de los populares se juega la posibilidad de ser reelegido en unas nuevas elecciones, lo cierto es que, lejos de beneficiarle, el caso supone un nuevo golpe a sus aspiraciones, que viene a sumarse a las revelaciones sobre las empresas manejadas en el extranjero por el ministro de Industria, José Manuel Soria.

El precedente de Rato

Pero, además del daño que puede hacer al PP la situación fiscal de Aznar a pocos días de que se inicie una larga precampaña, la revelación de que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se reunió con el expresidente del Gobierno en su despacho pone sobre la mesa nuevas dudas sobre el trato de favor que el Ejecutivo ha podido conceder a algunos exdirigentes populares. El caso se suma al del exvicepresidente del Gobierno del PP, Rodrigo Rato, quien fue recibido el pasado 29 de julio en el despacho del ministro de Interior, Jorge Fernández, cuando el ex número dos de Aznar ya estaba siendo investigado por un delito de blanqueo de capitales y pocos días después de haber declarado en el juzgado. En aquella ocasión, Fernández justificó la reunión asegurando que obedecía a una petición de Rato por considerar amenazada su seguridad.

Pero también en el caso de Rato, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien fue su subordinado en el primer el Ejecutivo de Aznar, se situó en el centro de la polémica. Algunos dirigentes del PP reprocharon entonces a Montoro el trato dado al exvicepresidente del Gobierno por la Agencia de Vigilancia Aduanera, que depende de Hacienda, y también le reprocharon que no informara sobre las actuaciones contra Rato a Rajoy, quien se enteró por la prensa. Algo que podría haberse vuelto a repetir ahora con el supuesto expediente abierto a Aznar por la Agencia Tributaria.