El PSOE reacciona airado contra Podemos

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Atlas TV

La decisión de Pablo Iglesias de preguntar a las bases si quieren un Gobierno de Sánchez y Rivera indigna a los socialistas, que acusan al líder morado de impedir el cambio con una «artimaña»

09 abr 2016 . Actualizado a las 13:10 h.

«¿Quieres un Gobierno basado en el pacto Rivera-Sánchez? ¿Estás de acuerdo con la propuesta de Gobierno de cambio de Podemos-En Comú Podem-En Marea?». Pablo Iglesias eligió el viernes la vía de la ruptura de las negociaciones con el PSOE y Ciudadanos mediante la fórmula de plantear a las bases esas dos preguntas de respuesta obvia por parte de la militancia, sin dejar espacio alguno al acuerdo entre los tres partidos que plantean los socialistas. El anuncio de Iglesias dejó sin argumentos a los socialistas, que reaccionaron con duros ataques y evidenciaron que, por más que insistan en que aún es posible, sus esperanzas de lograr un pacto que permita la investidura de Pedro Sánchez son ya nulas.

Iglesias trató de justificar su posición asegurando que tanto Ciudadanos como el PSOE se han cerrado a negociar al mantener la vigencia del pacto que ambos partidos han firmado y contemplar como única posibilidad la de añadir «retoques» a ese texto. Algo que, a su juicio, impide el acuerdo. Ante ello, Podemos opta por una consulta que se celebrará entre el 14 y 16 de abril y cuyos resultados se anunciarán el 18. En ese referendo, Iglesias adelantó que votará no a facilitar el Gobierno de PSOE y Ciudadanos y lógicamente sí a su propia propuesta de Gobierno. Y, en caso de ser derrotada su posición, asumirá responsabilidades políticas. Es decir, que dimitirá.

«A Podemos le dijeron que no a todo», señaló para defender su posición. Y trató de presionar al PSOE al señalar que da la impresión de que los socialistas han viajado «al país de Ciudadanos» y allí les han «secuestrado el pasaporte» y no pueden volver. En la reunión a tres, según Iglesias, tanto PSOE como Ciudadanos «se mostraron contrarios a cualquier fórmula de Gobierno que incluyera a Podemos en ese Gobierno». «Si nos hubieran ofrecido al menos la posibilidad de un Gobierno a tres, lo hubiéramos considerado» , insistió, para dejar en el tejado de PSOE y Ciudadanos la responsabilidad de la ruptura. Pese a todo, explicó que, hasta que se celebre la consulta a las bases, seguirá abierto a negociar una coalición con el PSOE. Lo que Iglesias no explicó es por qué presentó un documento en la reunión a tres y da por rotas las negociaciones antes de que los otros dos partidos le contesten.

«Se le ve el plumero»

El PSOE, que después de la reunión celebrada en el Congreso se mostró conciliador con Podemos y se comprometió a estudiar «con serenidad» la propuesta puesta encima de la mesa por Pablo Iglesias, que incluía el derecho a decidir y solo contemplaba un Gobierno entre socialista, Podemos e IU, se sintió burlado el viernes y reaccionó con dureza. «Nunca ha salido de la casilla de salida. Todo ha sido una artimaña», afirmó el portavoz parlamentario y principal negociador de los socialistas, Antonio Hernando, quien acusó a Podemos de «cerrar la puerta al Gobierno de cambio». «A Pablo Iglesias se le ve el plumero», llegó a decir Hernando, porque «le importa un bledo, le importa un pimiento», lo que los socialistas opinen sobre la propuesta de 20 puntos con la que Podemos se presento en la reunión a tres.

Aunque el PSOE se resiste a tirar la toalla y dar por finiquitada cualquier posibilidad de acuerdo, entre otras cosas porque sabe que en cuanto lo haga será Mariano Rajoy quien tome la iniciativa política, el pesimismo es total entre los socialistas, como evidencian los ataques ya frontales a su único posible socio para formar mayoría. «Coincide con Rajoy, ambos han estado buscando las elecciones desde el primer día. Iglesias vive mejor con Rajoy como presidente del Gobierno y contra Pedro Sánchez», señaló el portavoz socialista.

Con esos pronunciamientos, resulta ya casi imposible cualquier acuerdo de Gobierno, por lo que el tiempo que resta hasta el 2 de mayo, día en que deberán convocarse elecciones, se convierte en una larguísima precampaña política.

Podrán votar los 390.000 inscritos antes del 2 de abril

Podemos ha decidido cerrar el pasado 2 de abril a las 10.00 horas el censo válido para poder participar en la consulta sobre las negociaciones para formar Gobierno. Los alrededor de 390.000 militantes que en aquel momento conformaban el censo de Podemos serán los que puedan votar en el referendo convocado para los días 14, 15 y 16 de este mes. Quedan fuera los que se hayan apuntado desde entonces, que el viernes eran más de 5.000.