El Congreso cierra la legislatura con la oposición acusando al presidente de mentir y el jefe del Ejecutivo presumiendo de haber salvado a España
22 oct 2015 . Actualizado a las 09:49 h.«Nosotros gobernaremos si somos la primera fuerza política en España». Mariano Rajoy utilizó ayer la alianza entre socialistas y comunistas en Portugal para desplazar del Gobierno al conservador Pedro Passos Coelho, que ganó claramente las elecciones pero no alcanzó la mayoría absoluta, como advertencia al electorado de lo que podría ocurrir en España y como llamada al voto útil al PP. El líder popular dijo no tener «ni la más mínima duda» de que el PSOE «se aliará con cualquiera con tal de que no gobierne la lista más votada» y recordó que los socialistas ya lo han hecho en muchos municipios de España. «Yo desde luego no lo haré», aseguró, aunque dijo esperar que al final pueda gobernar el que tenga más votos «porque es lo que siempre ha ocurrido en España y es lo democrático».
La advertencia de Rajoy, realizada inmediatamente después de que la legislatura concluyera en el Congreso, puede considerarse como el inicio de una larga precampaña electoral, en la que una de las claves para el PP será precisamente la de tratar de arrancar al socialista Pedro Sánchez el compromiso de que no gobernará si no gana las elecciones. Algo que, según los cálculos de Génova, les garantizaría el Gobierno. Pero el líder del PSOE no hará eso en ningún caso, para no cerrarse puertas tras el 20D.
Despedida con bronca
El tono de esa larga precampaña quedó marcado ya ayer en el Congreso, que despidió la legislatura con una bronca parlamentaria en la que se repitieron los argumentos que han marcado estos cuatro años. La oposición en pleno acusando a Rajoy de mentir y de haber engañado a los españoles, y el jefe del Ejecutivo presumiendo de haber sacado a España del pozo en el que la había dejado el PSOE.
«Miente más que habla», le dijo al líder del PP en tono desabrido Pedro Sánchez, que acusó a Rajoy de utilizar «las instituciones y los Presupuestos para fines partidistas», en referencia a las dudas de la Unión Europea sobre el cumplimiento de las cuentas públicas aprobadas por el Gobierno. Pero en su respuesta, Rajoy tiró de manual y echó mano una vez más de la herencia que recibió de los socialistas. Acusó al PSOE de haber dejado a España «al borde del rescate, al borde la quiebra, en recesión y en paro», y añadió que eso lo han arreglado los populares «una vez más». «Por lo tanto, lo mejor que le puede ocurrir a España es que ustedes sigan ahí, en la oposición, durante muchos años», concluyó.
Antes, Rajoy había despachado con displicencia acusaciones similares de la líder de UPyD, Rosa Díez, que le reprochó ser «un presidente que miente cada que vez que habla y desacredita a la democracia» y dejar un legado de «más desigualdad, pobreza, corrupción y mentiras». «No hablaré de su partido y de su legado porque quiero ser generoso, pero le recomiendo para su futura vida un poquito de humildad. Así le irá mejor», zanjó Rajoy.
Y al portavoz del PNV, Aitor Esteban, ni siquiera le dio contestación a sus duros reproches por haber ignorado a la oposición y por haber protagonizado una legislatura que, según dijo, ha sido la de «Gürtel, Bankia y Bárcenas» y que «hubiera provocado la caída en cualquier país del primer ministro». Rajoy siguió a lo suyo, centrado en la economía, y respondió que su Gobierno «es el de un país, España del que el FMI acaba de decir hace escasas fechas que es el país del G20, junto con Estados Unidos, que más va a crecer».