En ellas, ruega a los afiliados del partido que movilicen a sus familiares, conocidos y amigos residentes en Cataluña para votar al PSC
20 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Pedro Sánchez ha diseñado un plan para implicar a todo el PSOE en la última semana de la campaña electoral de los comicios catalanes y tratar de evitar el pinchazo que las encuestas auguran al PSC para el próximo domingo. El secretario general de los socialistas remitió ayer una carta a los 200.000 afiliados del partido en la que les pide que si tienen algún familiar, conocido o amigo en Cataluña que lo telefoneen en estos días para explicarle que la propuesta de reforma federal de la Constitución del PSOE es la única fórmula que permitirá sacar a esta comunidad del callejón sin salida en que le han metido el «independentismo» de Artur Mas y el «inmovilismo» de Mariano Rajoy, por lo que el 27S no pueden quedarse en casa y tiene que ir a votar a la lista encabezada por Miquel Iceta.
El envío de la carta coincide con la difusión de un vídeo en el que relevantes alcaldes socialistas simulan llamar por teléfono a familiares o amigos catalanes para decirles que «el PSOE y el PSC son quienes defienden un proyecto en común de Cataluña en España» frente a Mas y Rajoy que «enfrentan a unos españoles contra otros» pero luego se unen para recortar servicios públicos y derechos laborales.
Frenar la caída del PSC
La iniciativa de Sánchez, que este fin de semana continúa el maratón de mítines que está protagonizando en la campaña catalana, pretende movilizar al máximo el voto constitucionalista para tratar de evitar que los independentistas ganen unos comicios que han planteado como un plebiscito, pero también trata de cortar el trasvase de parte de su electorado tradicional, especialmente el del área metropolitana de Barcelona, a Ciudadanos y al bloque de izquierdas de Catalunya Sí que es Pot, en el que se incluye Podemos.
Si todos los procesos electorales catalanes desde el 2010 han dibujado una caída constante de apoyos en el antes todopoderoso PSC, que podría perder varios escaños y pasar a ocupar la cuarta plaza, superado tanto por Ciudadanos como por el bloque comandado por Podemos e Iniciativa. Ese resultado no solo colocaría a los socialistas catalanes por primera vez en la historia democrática en una posición de práctica irrelevancia política sino que sería un muy duro golpe a las aspiraciones presidenciales de Pedro Sánchez a solo tres meses de las elecciones generales.
Sánchez insistió ayer en Gerona en los mismos argumentos de su carta a la militancia y reivindicó el «catalanismo progresista» de Pascual Maragall o de Ernest Lluch, que dijo que llevó a esta comunidad a su mayor nivel de autogobierno y la convirtió en pieza clave en el desarrollo del Estado de bienestar en España. El líder socialista señaló que él no propone «soluciones mágicas e imposibles» como la secesión de Mas sino una reforma federal de la Constitución que recoja los «derechos históricos» y las «singularidades» de Cataluña y que «garantice a vuestros hijos un período de convivencia de 30 o 35 años como vosotros tuvisteis» desde 1978.