Andalucía se convierte en un laboratorio para las autonómicas

G. B. MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Julio Muñoz | EFE

Susana Díaz no tiene ni mucho menos garantizado que vaya a ser la presidenta de la Junta. Una situación que, en caso de enquistarse, podría desembocar en una nueva convocatoria de elecciones

07 may 2015 . Actualizado a las 15:29 h.

Un mes y medio después de que se celebraran las elecciones, y en plena sesión de investidura, Susana Díaz no tiene ni mucho menos garantizado que vaya a ser la presidenta de la Junta. Una situación que, en caso de enquistarse, podría desembocar en una nueva convocatoria de elecciones. A 17 días de que se celebren los comicios autonómicos y municipales, Andalucía se convierte así en un verdadero laboratorio de lo que puede ocurrir a partir del 24 de mayo. El complejísimo calendario electoral del 2015, en el que coinciden las andaluzas, municipales, autonómicas y generales, hace que los partidos sean muy reacios a cerrar ningún tipo de pacto para no perjudicar sus expectativas en los sucesivos procesos electorales. Se da por hecho que son Podemos y Ciudadanos los partidos que están llamados a ejercer como bisagra allí donde PP y PSOE no obtengan mayoría absoluta. Pero, de momento, ambos eluden esa responsabilidad. El partido de Albert Rivera teme que si cierra un pacto con la socialista Susana Díaz pueda perder a una buena parte de sus electores que apuestan por una liberalización de la economía que supera incluso los planteamientos del PP. Pero, por otro lado, intuye que dejando gobernar al PSOE se liberaría del estigma de ser un partido destinado a pactar solo con el PP en las municipales, autonómicas y generales. Algo similar le sucede a Podemos, aunque en su caso su única opción de pacto es el PSOE. Los de Pablo Iglesias quieren aplazar cualquier acuerdo porque son conscientes de que cerrar ahora un pacto con los socialistas destruiría de cara a las autonómicas su discurso de que el objetivo principal es desalojar del poder a la casta. El problema es que esta situación de inestabilidad no se desbloqueará tras las autonómicas porque el esquema se repetirá entonces con la vista puesta en las generales.