Begoña Gutiérrez dijo que «si gobernamos y se plantea quitar la Semana Santa, los ciudadanos decidirán»
13 ene 2015 . Actualizado a las 17:04 h.La Semana Santa de Sevilla es una celebración popular de 5 siglos de historia y no decide sobre ella ningún político.
— Juan Ignacio Zoido (@zoidoalcalde) enero 12, 2015Incluso la presidenta de la Junta de Andalucía publicó un tuit apelando al «sentido común»:Un gran logro de nuestra democracia es el respeto y otro es el sentido común. En la Semana Santa y en todo.
— Susana Díaz Pacheco (@_susanadiaz) enero 12, 2015Tras la controversia creada con sus palabras Begoña Gutiérrez quizo matizar sus declaraciones a través de su Twitter:La Semana Santa es una tradición arraigada en Sevilla y formará siempre parte de nuestra cultura mientras la ciudadanía así lo quiera.
— BegoPodemos (@Begogv13) enero 12, 2015Pese la aclaración los comentarios en torno a su puesta en cuestión de la Semana Santa en Sevilla no cesaron y se vio obligada de nuevo a rectificar de nuevo: La Semana Santa es patrimonio cultural de Sevilla y @PodemosSevilla no se cuestiona su celebración porque también somos Sevilla.
— BegoPodemos (@Begogv13) enero 12, 2015
La Junta habla de unas «declaraciones poco afortunadas»La Junta ha valorado este martes que Podemos haya «corregido» sus «declaraciones poco afortunadas» sobre la Semana Santa y ha apuntando que en una democracia es muy importante salvaguardar «valores como el respeto y la tolerancia».En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, el portavoz del Ejecutivo, Miguel Ángel Vázquez, ha sido preguntado sobre esta polémica. Vázquez ha expresado que la Semana Santa es una manifestación muy arraigada en la sociedad sevillana y andaluza, que transciende lo religioso y que tiene un enorme valor cultural y económico, al tiempo que es un atractivo turístico. Ha indicado que, sin duda, las declaraciones «poco afortunadas» de la dirigente de Podemos generaron gran desconcierto y malestar en la ciudadanía de Sevilla, que vive con intensidad la Semana Santa. «Ha pecado de impericia, pero, en cualquier caso, ha corregido sus declaraciones fruto de la presión social, porque nadie entiende que se pudiera poner en cuestión un valor cultural y económico como la Semana Santa», ha dicho Vázquez.