El momento adecuado para adoptar medidas

Jorge Casanova
JORGE CASANOVA REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

Varios expertos niegan que estemos condenados a la corrupción y exponen posibles reformas para combatirla

03 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

¿De dónde procede esta epidemia de corrupción? ¿Qué se puede hacer para combatirla de una manera efectiva? No son preguntas fáciles, pero algunos expertos se atreven a contestarlas. Responden Manuel Villoria, catedrático y miembro de la oenegé Transparencia Internacional; Fernando Jiménez, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Murcia; Ángel Judel, magistrado de la Audiencia Provincial de A Coruña y Carlos Martínez Buján, catedrático de Derecho Penal.

¿Es la corrupción una cuestión cultural, inherente a nuestra forma de ser?

«No», responde tajante Manuel Villoria: «Admitir esa versión sería tanto como creer que estamos condenados a la corrupción». La mayoría coincide en que la cuestión cultural no es relevante. «No es un problema de valores -señala Fernando Jiménez-, sino de expectativas con respecto a las instituciones». En ese sentido, Villoria pone un ejemplo claro: «Antes se corría por las autopistas a 140 o más. Desde que se puso en marcha el carné por puntos y se sanciona más, la gente corre menos».

Los encuestados opinan que el nivel de tolerancia a la corrupción en nuestro país está vinculado a una cierta tendencia a creer que las leyes no se cumplen. Judel apunta sin embargo a algunos indicios que dimensionan hasta qué punto la corrupción está integrada en la sociedad, como el hecho de que muchas facultades universitarias tengan inhibidores de frecuencias para evitar que los alumnos copien a través de sofisticados equipos de comunicación: «Lo que en muchos países se llama corrupción, aquí lo llamamos picaresca». Carlos Martínez Buján, admite que en otros países son más escrupulosos con lo público, aunque opina que más que la cultura influye en la proliferación de los escándalos de corrupción las oportunidades que tiene el corrupto de desarrollarlos.