La corrupción en Galicia, de la A a la Z

pablo gonzález y José Manuel Pan REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

Enchufes, contrataciones, operaciones policiales. Todo tiene un nombre en los escándalos de las tramas gallegas

02 nov 2014 . Actualizado a las 09:10 h.

La maraña de tramas, personajes y circunstancias de los casos de corrupción en Galicia justifican este glosario inicial para aproximarse a las investigaciones judiciales en marcha.

Agua. La privatización de los servicios de abastecimiento y depuración de agua han desatado múltiples investigaciones en distintos concellos -Ponte Caldelas, Valdoviño, Cedeira, Ortigueira o Bergondo entre otros-, especialmente en torno a la empresa Aquagest. A base de pagos a políticos se conseguían supuestamente concesiones o prórrogas abusivas.

Anónimo. Forma de denuncia frecuentemente utilizada para informar a jueces y fiscales de casos de corrupción. A menudo son escritos realizados a mano que se incluyen en los sumarios y en algunos casos han proporcionado pistas relevantes.

Apodo. Nombres en clave utilizados para referirse a políticos y empresarios. El Cura, el Puñales, Garbancito, el Pintor... Son Orozco, Ángel Espadas, Liñares y Gervasio Rolando Acosta (jefe de Vendex). Todos tenían sus motes en la trama Pokémon. Como en el videojuego que da nombre a la operación, los personajes se multiplican y los apodos son una forma fácil para identificarlos. Hay muchos más: el Chino, el Tiralíneas, el Pequeñito, el Padrino, el Amapola...

Botes [de pintura]. Expresión con la que los directivos de Vendex se referían a los envíos de dinero a políticos y funcionarios por sus colaboraciones. Otras denominaciones en clave son «prensa deportiva» o «el As». Entre el 2009 y el 2012 esta empresa envió a Galicia por Seur 147 botes de pintura (paquetes) de un kilo peso, presumiblemente con dinero para sobornos y pago de favores.

Conseguidor. También conocido como «Abrelatas» en la jerga de los directivos de las empresas implicadas. Es el político o funcionario que hace las gestiones en la Administración para conseguir los contratos. Para ello, según Aduanas, debe tener una importante red de relaciones y conocer el funcionamiento de las contrataciones. En Lugo encaja en este perfil Francisco Fernández Liñares, expresidente de la Confederación Miño-Sil con el PSOE. En Santiago, Ángel Espadas, exjefe de gabinete del entonces alcalde Gerardo Conde Roa (PP). En Ourense, el exalcalde del PSOE Francisco Rodríguez. En la operación Zeta destacaría en este papel Pachi Lucas, a quien el presidente de la Xunta admitió conocer «y nada más». Campeón. Nombre que recibió la primera gran operación contra la corrupción política en Galicia. Era el año 2011 y la sociedad gallega se convulsionaba con las detenciones y registros efectuados por agentes de Vigilancia Aduanera en Lugo y en las oficinas del Igape (Xunta) en Santiago. Una grabación telefónica al clan de los Charlines permitió descubrir la trama en la que se destapó un fraude de subvenciones públicas cuyo cabecilla es el empresario lucense Jorge Dorribo. A él se debe, según algunas fuentes, el nombre de la operación por su costumbre de llamar campeón a sus amigos. Carioca. El comienzo de todo. Corría el año 2009 cuando la jueza Pilar de Lara destapaba una red de explotación de mujeres en burdeles de Lugo. En la trama aparecían implicados guardias civiles y policías locales de Lugo. El Queen?s, un local de alterne en las afueras de la ciudad, acogió reuniones de personas que más tarde aparecieron implicadas en las operaciones. Lo que ocurrió en aquel siniestro burdel aún se investiga en la actualidad.

Dimitir. Verbo escasamente conjugado por los políticos imputados en casos de corrupción. A menudo su renuncia se debe más a la presión del partido que a su propio convencimiento, como fue el caso de Francisco Rodríguez en Ourense. Hasta ahora han cesado en su puesto Adolfo Gacio, alcalde de Boqueixón, Conde Roa en Santiago, pero por un delito de fraude fiscal y no por su implicación en la Pokémon. Los concejales de esa misma ciudad Rebeca Domínguez y Adrián Varela y los otros seis que fueron condenados por aprobar el pago de la defensa de este último con fondos públicos. Se mantienen en su puesto a pesar de estar imputados Ángel Currás (como concejal, aunque fue forzado a dimitir como alcalde de Santiago), Paula Prado (sigue siendo diputada, aunque renunció como portavoz del PP y está pendiente de lo que decida el Tribunal Superior), José López Orozco, alcalde de Lugo, y Argimiro Marnotes, alcalde de O Carballiño, y el concejal de Nigrán, José Álvarez, entre otros.

Enchufe. Contraprestación que reciben los corruptos para colocar en las empresas concesionarias a personas afines en el ámbito político, familiar o de su círculo de amistades. Recientemente salieron a la luz distintos correos electrónicos, procedentes de un registro en la sede de Aquagest, en los que se evidenciaban las peticiones de alcaldes y otros altos cargos para emplear a los suyos como pago por presuntos favores en contrataciones. Aunque no está dentro de ninguna macrocausa, en esta entrada no puede faltar el ourensano José Luis Baltar, condenado por colocar a 104 personas en la Diputación de Ourense.