Favorecido por el formato que impuso CiU, responderá en bloque a los grupos
26 sep 2014 . Actualizado a las 08:32 h.Jordi Pujol no se ha dejado ver en los últimos días a la salida de su domicilio de Barcelona. Pero hoy, dos meses después de su confesión y forzado por todos los partidos excepto por el suyo, reaparecerá poco antes de las 16.00 horas en el Parlamento de Cataluña para dar explicaciones sobre la herencia que, según él, su padre, Florenci Pujol Brugat, dejó en 1980 a su mujer y a sus siete hijos. El expresidente catalán atribuyó a esos fondos, depositados en su momento en Suiza, el origen de su fortuna escondida en paraísos fiscales, para la que, según su confesión escrita del 25 de julio, «nunca se encontró el momento adecuado para regularizar [con Hacienda]».
Ningún partido catalán se creyó la versión que dio el que fuera su presidente desde 1980 al 2003. Su partido, Convergència, quedó aturdido por la revelación y se refugió en que era una «cuestión personal» de la familia Pujol. CiU, la federación de Convergència con Unió, no votó a favor de la comparecencia del expresidente en la Cámara, pero tampoco en contra. Era un escándalo de tal tamaño que no se podía tapar, admitían atribulados los dirigentes nacionalistas.
CiU, de todos modos, logró que las explicaciones que tenga que dar Pujol tengan el formato parlamentario menos incómodo para el compareciente ante la comisión de Asuntos Institucionales del Parlamento. El padre del nacionalismo catalán moderno no tendrá que responder a los interrogatorios de cada grupo. Hasta podría no contestar, ya que no está obligado a ello, pero fuentes de la federación que hoy lidera Artur Mas explicaron que hará una primera intervención en la línea de la confesión de dos folios escasos del 25 de julio, y una segunda para responder en bloque a todos los portavoces. De esa forma podrá callar lo que quiera y contestar lo que le convenga.
Negocios de familia
Pero no acabará ahí el mal trago para Pujol. La próxima semana el Parlamento catalán aprobará la creación de una comisión de investigación, cuyo alcance está aún por determinar. Se centrará sin duda en su fraude fiscal, pero algunos grupos pretenden que sea más general. La constitución del comité tiene garantizado el apoyo de todos los grupos, salvo CiU, aunque los 50 diputados de la federación nacionalista nada podrán hacer para impedirla frente a los 85 del resto. En esa comisión no solo se analizará la fortuna opaca del presidente de Cataluña durante 23 años sino también los negocios de su esposa y sus siete hijos al abrigo, según sospecha la oposición, del puesto del padre de familia al frente de la Generalitat.
Unas actividades empresariales que son investigadas en cinco juzgados, dos en la Audiencia Nacional y tres en Barcelona. Además, la familia Pujol presentó una querella en Andorra por vulneración del secreto bancario contra la persona que reveló los datos de sus cuentas en el Principado. En el marco de esa investigación declararon el pasado miércoles Marta Ferrusola y sus hijos Mireia, Pere, Oleguer y Marta. Estuvieron acompañados por el primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, que no entró al despacho de la jueza andorrana al no estar citado. Los Pujol buscan la nulidad de las investigaciones policiales y judiciales por haberse obtenido las pruebas de forma irregular.