Pendiente de otro interrogatorio a Camps

La Voz

ESPAÑA

14 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El juez Castro es consciente de que en España es casi imposible imputar un ilícito fiscal sin que la Agencia Tributaria -en última instancia, la víctima de ese delito- o la Fiscalía acusen. Castro está dispuesto a que Anticorrupción o Hacienda le digan, basándose en sus criterios técnicos, dónde o no hay delito, pero lo que no está por aceptar es que le digan en su propio sumario quién o quiénes han coadyuvado en ese ilícito. Aún así, el camino hasta el banquillo es largo. A Castro, una vez terminados los interrogatorios de los testigos de Valencia y a expensas del nuevo interrogatorio mañana a Francisco Camps, solo le falta que la Audiencia de Palma resuelva el recurso sobre la posible imputación por blanqueo de Urdangarin y Diego Torres. Luego, probablemente después de Semana Santa, dictará el auto de transformación en procedimiento abreviado, contra el que cabrá tanto recurso de reforma ante el propio instructor o de apelación ante la Audiencia.

En ese documento, el juez determinará quiénes de la treintena de imputados de la causa, entre los que quiere incluir a la infanta, deben sentarse en el banquillo. El auto de transformación va a ser recurrido, casi sin género de dudas, por varias partes personadas. Así que, con toda probabilidad, será la Audiencia de Palma la que decida si Cristina de Borbón, además de convertirse en el primer miembro de la familia real en declarar como imputado, es también la primera en sentarse en el banquillo de los acusados.